jueves, 10 de julio de 2014

Nicolás Guillén: El Poeta Nacional cubano



   En este mes de julio se cumplen aniversarios de su nacimiento y muerte. Nicolás Guillén, conocido por su obra como el Poeta Nacional de Cuba, nació en la provincia cubana de Camagüey, el 10 de julio de 1902 y murió en La Habana el 16 de julio de 1989. Tipógrafo, periodista, poeta y político.
   Ya desde 1919 publica sus primeros versos en la revista Camagüey Gráfico, también publica en el primer número de la revista Alma Mater. Fue corresponsal del periódico Las Dos Repúblicas y trabajó en la redacción del periódico El Camagüeyano.
   Llega a La Habana y colabora con en el Diario de la Marina en la página “Ideales de una raza” con artículos en contra de los prejuicios raciales. Fue un periodista fecundo e incansable que colaboró en casi todas las publicaciones periódicas cubanas y en las más importantes del extranjero.
   Su libro “Motivos de Son” provoca en la época un escándalo, aparecía reflejado el son en la poesía y en ellos, la vida del negro cubano, sus costumbres, su vocabulario.
   Constituye un gran acontecimiento en la vida cultural de nuestro país; los versos de este poemario inician una nueva etapa en la poesía cubana. Los negros, discriminados siempre por la alta sociedad ganan su espacio en la poesía de Guillén.

   Más tarde sigue reafirmándose en su misma línea con “Sóngoro cosongo”, los mulatos y
la composición de razas en Cuba. Sobre este dijo en su prólogo “(...) Opino por tanto que una poesía criolla entre nosotros no lo será de modo cabal con olvido del negro. (…) Por lo pronto, el espíritu de Cuba es mestizo. Y del espíritu hacia la piel nos vendrá un color definitivo. Algún día se dirá: "color cubano".
   Posteriormente su poesía continúa abarcando todo lo racial, lo cubano e incorpora su poesía revolucionaria y antiimperialista. Es considerado un cultivador de la elegía.
   Su obra fue catalogada de excepcional significación en la literatura de lengua española, ha sido traducida a todos los idiomas y ha merecido comentarios elogiosos y estudios de destacadas personalidades de las letras contemporáneas.
En plena Guerra Civil Española asistió integrando la delegación cubana al Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura.
   Por sus ideas políticas a favor del proletariado y en contra del imperialismo sufrió prisión, y exilio. Militó en el Partido Comunista.
   En 1961 se crea la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y es elegido su presidente, labor que desempeña hasta 1985.
   En diciembre de 1975 tiene lugar el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba donde fue designado miembro de su Comité Central..
   Desde muy joven conocí de su poesía y enseguida me cautivó. Lo he leído, lo he citado y he sentido sus poemas. En este brevísimo espacio solo he querido recordarlo con algunas pinceladas. Su poesía giró fundamentalmente sobre la situación del negro y las injusticias sociales; pero también le escribió al amor, a la muerte y a la vida.
   La obra de Nicolás Guillén, el Poeta Nacional será siempre motivo de estudio, de reflexión y de lucha. De amor y de vida.




TENGO
Cuando me veo y toco
yo, Juan sin Nada no más ayer,
y hoy Juan con Todo,
y hoy con todo,
vuelvo los ojos, miro,
me veo y toco
y me pregunto cómo ha podido ser.

Tengo, vamos a ver,
tengo el gusto de andar por mi país,
dueño de cuanto hay en él,
mirando bien de cerca lo que antes
no tuve ni podía tener.

Zafra puedo decir,
monte puedo decir,
ciudad puedo decir,
ejército decir,
ya míos para siempre y tuyos, nuestros,
y un ancho resplandor
de rayo, estrella, flor.

Tengo, vamos a ver,
tengo el gusto de ir
yo, campesino, obrero, gente simple,
tengo el gusto de ir
¡es un ejemplo
a un banco y hablar con el administrador,
no en inglés,
no en señor,
sino decirle compañero como se dice en español.

Tengo, vamos a ver,
que siendo un negro
nadie me puede detener
a la puerta de un dancing o de un bar.
O bien en la carpeta de un hotel
gritarme que no hay pieza,
una mínima pieza y no una pieza colosal,
una pequeña pieza donde yo pueda descansar.

Tengo, vamos a ver,
que no hay guardia rural
que me agarre y me encierre en un cuartel,
ni me arranque y me arroje de mi tierra
al medio del camino real.

Tengo que como tengo la tierra tengo el mar,
no country,
no jailáif,
no tennis y no yatch,
sino de playa en playa y ola en ola,
gigante azul abierto democrático:
en fin, el mar.

Tengo, vamos a ver,
que ya aprendí a leer,
a contar,
tengo que ya aprendí a escribir
y a pensar
y a reír.

Tengo que ya tengo
donde trabajar
y ganar
lo que me tengo que comer.

Tengo, vamos a ver,
tengo lo que tenía que tener.


IGUAL QUE EL MAR
Sin freno a una pasión que se desboca
el mar sus crines bárbaras agita
y en poema inmortal su pena grita
junto a la indiferencia de la roca

Con atrevida lengua lame y toca
la dura piedra a cuyos pies palpita,
mas nunca encuentra en su orfandad maldita
amparo en esa piedra con que choca

Se de un amor que, como el mar, en vano
lanza sus olas con audacia fiera
en pos de un corazón siempre lejano,

!y se también que en imposible lucha
igual que el mar, se arrastra y desespera
junto a una helada piedra que no escucha!