jueves, 6 de diciembre de 2018

Diciembre cinematográfico, un lujo de los cubanos



 “…este movimiento del nuevo cine, constituye una gran batalla, de una enorme trascendencia no solo para nuestra identidad, sino para nuestra liberación, para nuestra independencia, para nuestra supervivencia”.
-       Fidel Castro


Cómo no dedicarle un espacio a uno de mis dos festivales más querido y que más bienestar me proporciona?  Soy una cinéfila apasionada, me gusta ver buenas películas y de diferentes géneros. Confieso que cada diciembre dedico gran parte de mi tiempo a disfrutar de este acontecimiento, como lo que es, una gran fiesta de la cinematografía.
Foto Roberto Morejón
Me satisface ver cada año una gran masa de espectadores jóvenes y ancianos de diferentes grupos sociales aglomerados en los cines para deleitarse con los largometrajes. Eso me hace pensar en el gran desarrollo cultural e intelectual de nuestra población y la calidad, cada vez mayor, de los audiovisuales.
El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano estará celebrando su 40 edición; pero esa no es la única razón que uso como pretexto para destacar esta efemérides, también es uno de los sucesos culturales de carácter internacional distintivo de La Habana, la que estará cumpliendo sus 500 años de fundada en el 2019.
El Nuevo Cine, refleja la identidad socio cultural de América Latina y sus productores la difunden por el mundo. Las obras cinematográficas nos llevan a reflexionar y conocer la voz de sus pueblos, sus mensajes de amor, de paz y de denuncia social.
Este evento se realiza anualmente y constituye casi una tradición que su apertura sea el primer jueves de diciembre.
Sus organizadores convocan a concursos en distintas categorías: Ficción, Documental y Animación, Operas Primas, Guiones Inéditos y Carteles. También muestra una representación del cine contemporáneo de otras latitudes, y, además, se organizan conversatorios, seminarios, espacios teóricos de temas variados, exposiciones, conciertos, presentaciones de libros y revistas, así como encuentros con personalidades culturales e intelectuales que nos visitan. No todas las obras se presentan a competencia y se entregan premios en diferentes apartados y muestras, así como también presentaciones especiales dedicadas a creadores prestigiosos, personas consagradas, obras relevantes por su temática o género y guiones.
El Premio Coral que se entrega lleva su nombre como símbolo de los grandes arrecifes que habitan en el Caribe.
El Festival y el Alba Cultural han creado un Premio anual que se denomina Premio de Postproducción del ALBA Cultural, auspiciado por la Plataforma del Cine y los Medios Audiovisuales de Venezuela y el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), de Cuba y que tiene como objetivo contribuir a terminar obras audiovisuales realizadas en Latinoamérica que requieran recursos financieros o técnicos en la etapa de postproducción. El premio lo otorgará un jurado internacional de reconocido prestigio en audiovisuales y en el medio artístico en general y consiste en apoyar en recursos financieros o en prestación de servicios, de manera que puedan ser terminadas y presentadas al público.
En la ceremonia de clausura se entregan el Coral de Honor que reconoce a personalidades con una trayectoria profesional relevante vinculada al cine y el Coral Especial, además, a instituciones con un aporte valioso al séptimo arte.
En 1967 en el balneario de Viña del Mar, en Chile, un grupo de destacados directores de cine del continente se plantearon, según la visión de la filmografía allí presentada, la necesidad de trabajar e intercambiar experiencias que divulguen las experiencias y profundizar en ese nuevo propósito cinematográfico.
La primera edición del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana se realizó en 1979. Para eso se convocaron más de 600 cineastas latinoamericanos y tuvo como presidentes del Jurado del Concurso a Gabriel García Márquez y Santiago Álvarez.

Su tema musical Desde la Aldea, que a partir de 1990 lo representa, fue compuesto por el destacado compositor y pianista cubano José María Vitier.



 

Sus publicaciones han ido incrementándose con la idea de ofrecer al espectador informaciones de interés. Desde 1986 circula el Diario del Festival que reseña los filmes que se exhiben, entrevistas a realizadores del certamen, ya sea como concursantes o jurados y artículos relacionados con la cinematografía del programa y las coberturas de las actividades colaterales. En el 1993 se edita el Catálogo que contiene más de 400 fichas técnicas de las películas incluidas en el programa anual. La revista Nuevo Cine Latinoamericano dedica sus páginas al proyecto cinematográfico, el patrimonio de los medios audiovisuales y sus directores, así como la trayectoria de hombres intelectuales de la región.

Los fundadores del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana fueron:
 
Alfredo Guevara Valdés: La Habana, Cuba (1925-2013).  Cineasta y ensayista. Fundador y por tres décadas presidente del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Fundador y teórico del Movimiento del Nuevo Cine Latinoamericano. En 1979 funda y preside el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana en un primer periodo entre 1979 y 1981 y en un segundo desde el 1992 hasta que fallece en el 2013.  Fue fundador y Miembro de Honor del Comité de Cineastas de América Latina, miembro del Consejo Superior de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, presidida por Gabriel García Márquez y director desde el 2000 de la revista Nuevo Cine Latinoamericano.

Julio García-Espinosa Romero: La Habana, Cuba (1926-2016).  Director, guionista, ensayista. Viceministro de Cultura de 1978 al 1983 año en que pasa a ser presidente del ICAIC y del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana hasta 1991. Miembro desde su fundación del Comité de Cineastas de América Latina y el Caribe.
 
Pastor Vega Torres: La Habana, Cuba (1940-2005). Director, actor. Fundador del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y su director hasta 1990.




Alfredo Guevara, ostentó el cargo de Presidente hasta el 2013 en que falleció, desde entonces Iván Giroud lo preside. En la 35 edición, recordándolo dijo: “Este es un festival especial. Quien lo fundó y lo dirigió hasta hoy no está. Un festival sin Alfredo Guevara y con Alfredo a la vez. En cada evento de este evento estará Alfredo y también en cada presentación”.

Los artistas que tuvieron a su cargo la imagen para esta 40 edición del 2018 son Michele Miyares, Giselle Monzón, Raúl Valdés González (Raupa), Nelson Ponce, Hollands, Edel Rodríguez Molano (Mola), la que tiene como slogan 20/20 a los 40 y que estará dedicado al aniversario 90 del nacimiento del cineasta Tomás Gutiérrez Alea (Titón), autor del filme Memorias del subdesarrollo que está cumpliendo 50 años.
Ya estamos alistándonos para asistir a la cita que tendrá lugar en los cines de La Habana del 6 al 16 de diciembre próximo. Los esperamos!

lunes, 3 de diciembre de 2018

Mi buen Doctor



“Los médicos deberían tener siempre llenas de besos las manos”
-       José Martí

Hay veces que pensamos y planeamos, y hasta lo vislumbramos, cómo serán los próximos días, meses y hasta años, en nuestra vida; pero no esperamos, ni imaginamos, que en un segundo, con un solo giro, nuestro futuro pueda cambiar. Puede ser para bien o para mal, pero cambiar. 

El 20 de marzo de este año 2018, a solo diez días de ser oficialmente una jubilada, sufrí una caída en la escalera del edificio de mi casa, ocasionándome fractura del tobillo izquierdo con lesión en los huesos de la tibia y el peroné. Fui operada de urgencia, y se dispuso, para mantener correctamente en su lugar los huesos lastimados, una placa con tornillos de metal. A las seis semanas posteriores fui sometida a una segunda intervención para retirar uno de los seis tornillos que junto a la placa conservan la correcta colocación, esta vez cirugía menor. En los meses siguientes he mantenido el reposo y fisioterapia para una mejor rehabilitación.  Ciertamente no era lo que hubiera querido hacer en estos tiempos, pero lo he asumido con toda la disciplina y la paciencia que lleva un diagnóstico así.
Este triste accidente me ha permitido valorar la vida en mayor escala, he constatado muy de cerca el amor, la amistad y la solidaridad de mi familia y amigos, proporcionándome una felicidad infinita.
Hospital Salvador Allende
Con este suceso tuve la suerte de conocer al Doctor Daniel Lorié Cantelar, Especialista en Ortopedia y Traumatología del Hospital Docente Clínico Quirúrgico Dr. Salvador Allende (La Covadonga).  
Él, joven de apenas 31 años, sencillo, cariñoso, respetuoso, humano, y, un profesional a toda prueba. También supe por otro operado, en mi primera consulta postoperatoria, que es de la cuarta generación de ortopédicos en su familia. Tradición que lleva con orgullo añadido.

Hoy 3 de diciembre, Día de la Medicina Latinoamericana, modestamente intento desde mi blog, homenajear y agradecer su dedicación, simpatía y competencia. Y demostrar el honor que tengo de encontrarme entre sus pacientes.
Los aquejados de ortopedia y traumatología sufren mucho por lo doloroso y el largo período que requieren para los tratamientos y su recuperación; sin embargo, en su consulta, siempre atestada, se escuchan gratas opiniones de su profesionalidad y carácter. Oí a más de una persona comentar que ya no esperaban restablecerse, y gracias a su atención, volvieron a caminar.
Mantener su cuidado y cariño invariable, con todos y cada uno de sus diversos enfermos, recibirlos siempre con un beso, su mano tendida, con delicadeza, respeto y atención desmedida, eso es un valor agregado que aumenta su función y sus atributos.
Aunque muy joven, seguramente tiene acumulada una gran experiencia en su carrera, obtenida de sus enfermos y sus distintas patologías, y así lo demuestra en su responsable quehacer diario.
Muchas veces escuchamos de la preferencia y el valor que les dan a los galenos de más edad, por su práctica, su título, prestigio o su renombre. Es cierto que es importante tener un reconocimiento en lo que se hace, pero no siempre es suficiente.
El apoyo humano, la distinción, la compasión, la buena relación médico-paciente, no se sustituye con nada. No existe renombre, súper títulos, maestrías, que reemplacen el encanto y la seguridad cuando en su estatus como Ser Humano, toma conciencia de su condición, y le ofrece a su paciente, mucho más que su sabiduría, le entrega, bienestar emocional. Eso, es ser un buen doctor.