domingo, 6 de diciembre de 2015

Orestes sigue contando


“En inmigración como en medicina, es necesario prever”.
                                                                  - José Martí

Después de la recién clausura del Festival de Teatro de La Habana y próximo a la inauguración del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, volví al teatro. 

Esta vez a disfrutar del unipersonal El cuento de Orestes del Grupo Vital Teatro, con la actuación del actor y director Alejandro Palomino y la asesoría dramatúrgica de Amado del Pino.
El Orestes de Homero después de ocho años vuelve de Atenas a vengar la muerte de su padre, vuelve a Mecenas a matar a Egisto, su asesino.
Tocando un tema tan sensible como es la migración, este Orestes moderno nació en Cuba, de padre cubano y madre polaca. Durante los 20 años de emigrante ha sido lacerado por sus vivencias, nostalgias y miedos.
Cuenta Orestes desgarrado y lleno de angustias y dudas, toda la travesía que, desde sus antepasados ha tenido que transitar en busca de una mejoría económica
Así, va adentrándose en las horrendas historias del  paso por la frontera de México a Estados Unidos, o cuando sin esperarlo se convirtió en un héroe salvador de víctimas en el atentado del 11 de septiembre, y también cómo llegó a ser un narcotraficante.

Ahora luego de 20 años sin venir a Cuba se encuentra “atrapado” con sus historias frente a la ventanilla del Control de Pasaportes en el Aeropuerto José Martí de La Habana.
Repite una y otra vez el poder entrar, luchando con la apatía, con el desgano.
Pretende desde sus aprensiones “pasar por esa puerta  para romper la inercia”… en su afán de volver a recuperar sus raíces, sus valores, su verdad.

El tema de la emigración es de mucha carga emocional y afectiva, y la obra logra conmover los sentimientos, porque alguna vez, o de alguna manera todos hemos sufrido las angustias de la emigración.

La obra, presentada con el público en el mismo escenario (como el teatro arena) y la escenografía mínima (una ventana de cristal, una maleta y un banco) hace que la carga emocional cale más en el espectador.
Alejandro Palomino, actor y director logra con su actuación un Orestes convincente de sus cuentos. Logra mantener su incertidumbre, sus vacilaciones, su apatía, su confusión, su realidad.
Y así Orestes-Palomino convence al espectador de lo que sigue haciendo en escena Vital Teatro, a 20 años de fundado.

Alejandro Palomino en el personaje de Orestes


jueves, 3 de diciembre de 2015

Profesión de lucha



“Es la medicina (…) profesión de lucha; necesítase un alma bien templada para desempeñar con éxito ese sacerdocio…”
- José Martí
                                                                         

Carlos J. Finlay
Cada 3 de diciembre se celebra en Cuba el Día de la Medicina Latinoamericana, justo el día del natalicio del sabio Carlos J. Finlay, nacido en Camagüey en el año 1833 y descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, el mosquito Aedes aegypti.
Cuba ha tenido considerables aportes no solo a la medicina latinoamericana sino también en todas partes del mundo.
Los médicos cubanos han desarrollado una historia de salvación y atención a todos los enfermos del mundo. Contribuyen con su docencia a formar médicos en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), quienes llevan a sus países lo aprendido en Cuba.
También es un orgullo el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias, o comúnmente conocida como la Brigada Henry Reeve  que surgió como parte de la ayuda humanitaria que los médicos cubanos ofrecieron al pueblo de los Estados Unidos tras el paso del huracán Katrina en agosto del 2005, más adelante siguió dando su ayuda a Haití cuando la epidemia del cólera, en Pakistán y de nuevo en Haití cuando el terremoto, y ahora en África, con la siempre acostumbrada valentía de nuestros médicos cubanos, enfrentándose a la epidemia del ébola. 
No podía ser de otro modo, se unen la formación, humanismo, valentía, amor, internacionalismo de nuestros médicos y trabajadores de la salud junto al nombre que lleva la Brigada del gran brigadier Henry Reeve.


Henry Reeve, “El Inglesito”,  fue un brigadier estadounidense nacido el 2 de abril de 1850, en Brooklyn Nueva York y que gravó su nombre en la historia de Cuba, peleando por la independencia contra los españoles.
Henry Reeve

Héroe de la Guerra de Secesión en Estados Unidos, se incorporó en las filas del norte anti-esclavista, contra los sureños, que eran partidarios de no abolir la esclavitud. Al estallar la primera guerra de independencia en Cuba, conocida como la Guerra de los Diez Años, Reeve viajó a la mayor de las antillas, para ponerse al servicio de la causa libertaria cubana.

Las historias del “Inglesito”, como era conocido en Cuba, parecen sacadas de un cuento de fantasía. De gran inteligencia, entereza y valentía, Henry vivió un sinfín de anécdotas particulares, como aquella en la que fue fusilado, pero sobrevivió oculto entre los cadáveres de los muertos y luego huyó hacia la manigua cubana a rastras. Henry Reeve cayó en combate, a los 27 años de edad, el 4 de agosto de 1879 en Yaguaramas, hoy la provincia Matanzas de Cuba.


Con este trabajo quiero saldar parte de una deuda que tengo con los médicos cubanos.
Me rodea de muy cerca esta humana y sacrificada profesión. Mi nuera Tania, médica intensivista y docente, quien siempre está dispuesta para todos, lleva con amor tanto el cuidado de sus pacientes, la responsabilidad de su Unidad, la docencia de sus alumnos, así como el cuidado, ternura y abnegación a sus pequeños hijos y familia en general. Porque esta "profesión de lucha" como dijo Martí, se extiende más allá de cuando llevan puestas sus batas blancas. Esta profesión de lucha acompaña en todo a nuestros médicos y trabajadores de la salud en general.
La especialidad de los médicos y enfermeras intensivistas responde a cuidados intensivos a los pacientes que están críticamente enfermos.
La docencia es importante en la formación profesional

La práctica profesional de la Medicina intensiva exige dedicación a tiempo completo a los pacientes que se encuentran en esta área. Es importante en esta esfera la labor docente y de investigación. Por la rapidez que se suceden los avances científicos.
Amor, humanismo, valentía, dedicación y profesionalidad caracterizan al colectivo de la Sala de Terapia Intermedia del Hospital Docente Salvador Allende, la Covadonga.
Con este pequeño cumplido quiero hacer llegar a este esforzado colectivo,  mi amor de siempre. 
Y a todos los médicos cubanos y de Latinoamérica el homenaje que se merecen.

La doctora Tania Fernández Sordo con sus alumnos

martes, 20 de octubre de 2015

Brigadistas por el arte


"La Brigada de Instructores de Arte "José Martí" facilitará una mejor atención en todos los sentidos.” – Fidel Castro
                                             
La Brigada de Instructores de Arte “José Martí” es un movimiento juvenil y cultural que lleva la enseñanza del arte al pueblo.
La integran los instructores de arte en cuatro especialidades: música, teatro, danza y artes plásticas. La idea de formar esta Brigada surge a partir de la necesidad de organizar y continuar la labor de los instructores de arte que después de graduados iniciarían sus labores en todos los centros educacionales, casas de cultura y otras instituciones de nuestro país y a toda la comunidad de su radio de acción.
A través de talleres de creación y apreciación, directamente desde las escuelas, los estudiantes se relacionan con las diferentes manifestaciones, contribuyendo esta enseñanza a lograr que sean mejores hombres y mujeres.

El  20 de octubre del año 2004 en la primera graduación de los Instructores de Arte en Villa Clara, Fidel dejó fundada oficialmente la Brigada, y en su discurso dijo: “Con la integración a esta brigada, se consolidará la identificación de estos jóvenes con sus responsabilidades como  instructores de arte, y se encauzará el necesario vínculo que deben mantener con el movimiento artístico del país y de cada territorio en particular”.
Los miembros de la Brigada asisten a talleres metodológicos donde reciben la preparación que necesitan en su función de pedagogos del arte en las diferentes manifestaciones.
Los brigadistas se han insertado también en los colectivos pedagógicos de los centros docentes, trabajan con sus necesidades en cuanto a preparación técnica-metodológica y la formación de unidades artísticas.
Es importante la continuidad de estudios de los integrantes de la Brigada para garantizar la calidad del trabajo presente y futuro; por eso, es un aspecto que cada integrante tiene en cuenta. Para esta superación necesaria para su formación profesional se decidió abrir la Licenciatura en Educación, Especialidad Instructor de Arte que se imparte en los Institutos Superiores Pedagógicos.
“La carrera garantizará profundizar la formación humanista, profundizar la formación pedagógica, perfeccionar las habilidades artísticas en la especialidad de la que se gradúen en la Escuela de Instructores de Arte”. Con estas palabras de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro se confirma lo importante de la superación en esta labor ya que así podrá garantizar el futuro de la cultura y el arte en nuestro país.
Entre los desempeños cotidianos de esos pedagogos artísticos figuran la transformación del ambiente de la escuela, el desarrollo y sensibilidad hacia el arte en el colectivo docente, la formación de unidades artísticas, así como el trabajo comunitario que es esencial dentro de la proyección diaria de los brigadistas.

 


  La BJM tiene símbolos que la identifican en su quehacer diario.
Los colores que la identifican son, el azul y el blanco como los colores de la bandera cubana.

El logotipo respeta la tipografía y los colores del logotipo de las Escuelas de Instructores de Arte para mantener la continuidad y unión del programa de Instructores de Arte que comienza en las escuelas y termina en la Brigada. La tipografía conjuga dos tipos de letras, Arial normal y cursiva tanto minúscula como mayúscula, representando la frescura y la dinámica que debe caracterizar al movimiento.
El Himno de la Brigada tiene sus antecedentes en las primeras escuelas creadas en los años 1960. Fue escrito por Miguel Núñez un instructor de arte formado en dicho centro, profesor también de las Escuelas de Instructores de Arte de la Batalla de Ideas, actualmente fallecido.
 Himno
Somos los Instructores de Arte de la Revolución
Somos Instructores de Arte,
que luchamos en aras de un futuro mejor,
vamos a llevar a los campos,
a los montes y llanos del arte la instrucción.
Joven tú que llevas por dentro,
La verdad socialista, la doctrina de paz.
La Revolución cubana marcha
Hacia los pueblos llevando la verdad.
Somos Instructores de Arte,
Llevamos la cultura con fe y con valor,
Vamos a través de los montes
Y llevamos la enseña de la Revolución.
Los campesinos serán más libres,
sabrán del arte y su apreciación.
Y en Cuba nueva cantan alegres,
alegres por su Revolución.
Y en Cuba nueva cantan alegres,
alegres cantan jóvenes pues,
somos Instructores de Arte,
llevamos la cultura con fe y con valor.
Vamos a través de los montes.
Y llevamos la enseña de la Revolución.

 Carné del Instructor del arte. Su diseño fue creado por jóvenes instructores de arte de la primera graduación con el apoyo del Grupo Creativo del Consejo de Estado. En él se respetan los colores, la tipografía y el logotipo del movimiento.
La bandera comparte elementos formales con el identificador existente de las Escuelas de Instructores de Arte y de la propia Brigada. Es sencilla, de alto impacto visual, y resistente a las deformaciones lógicas de un soporte como este. Conjuga las dos tipografías presentes en la identidad del identificador de la Brigada de modo que subraya la lectura de las partículas referentes a Brigada y José Martí. Con los colores: Rojo Framboyán y Azul Pantone.
La BJM reconociendo el tierno y sensible trabajo que llevan a cabo sus miembros, los instructores de arte, en la formación y enseñanza, fundamentalmente de los niños, otorga el Premio Escaramujo y un Reconocimiento Especial.
El Premio Escaramujo instituido el 20 de octubre de 2010, estimula los mejores resultados de la labor artístico- pedagógica y hace alusión al título de una de las canciones del trovador Silvio Rodríguez. El escaramujo es una especie de rosal silvestre con hojas algo agudas, aunque también se denomina así a un tipo de crustáceo.

Los premiados recibirán una pieza de acrílico que representa al Escaramujo y simboliza el premio otorgado.

El Reconocimiento Especial de la BJM máximo y único galardón que otorga el movimiento con el objetivo de reconocer el afán creador de sus miembros, surgió por la necesidad de reconocer moralmente la labor de los brigadistas, la Dirección Nacional de la Brigada, el día 9 de septiembre de 2005 en reunión y bajo los preceptos expuestos en el acuerdo número 8, aprobó entregarlo todos los 18 de febrero, Día del Instructor de Arte.
 
Este 20 de octubre de 2014 celebramos el décimo aniversario de la fundación de la Brigada de Instructores de Arte “José Martí”. 
Felicitaciones a sus miembros que con su enseñanza y dedicación dejan cada día frutos de honradez, sencillez y humildad. Niños y jóvenes mejor preparados en su desarrollo artístico-creativo y con una mejor conciencia estética. Mejores hombres y mujeres del futuro con una cultura general integral.



jueves, 20 de agosto de 2015

Rita de Cuba, Rita la Única



De Cuba,  porque su arte expresa hasta el hondón humano lo verdaderamente nuestro; La Única, pues solo ella y nadie más, ha hecho del solar habanero, de la calle cubana, una categoría universal.”
- Nicolás Guillén

Rita Montaner, graduada de piano, canto y armonía, una de las artistas cubanas más universales. Incursionó en el teatro, la radio, el cine y la televisión alcanzando notable éxito nacional e internacional
Su nombre Rita Aurelia Fulceda Montaner y Facenda nació en Guanabacoa el 20 de agosto de 1900 y falleció en La Habana el 17 de abril de 1958. Conocida como La Única.
Compartió escenario con prestigiosas figuras cubanas e internacionales. Se hizo acompañar en las orquestas por destacados compositores de la época quienes también escribieron partituras especialmente para ella como Gonzalo Roig con Cecilia Valdés, Moisés Simons con El manisero, Eliseo Grenet con Ay Mamá Inés, Ernesto Lecuona con El cafetal, Gilberto S. Valdés con Ogguere. Su mayor desarrollo fue como cantante de arte lírico con grandes habilidades y versatilidad interpretativa. También incursionó en numerosas películas mexicanas, particularmente las del llamado Cine de Rumberas.
Desde 1910 realizó estudios de música, teoría de la música, armonía, piano, y canto en el Conservatorio de Música y Declamación de La Habana Eduardo Peurellade; en Nueva York fue discípula de canto del profesor italiano Alberto Bimboni.
Hizo dúo con la reconocida cantante Lola de la Torre en la ópera La Gioconda, de Amilcare Ponchielli y sobre su interpretación en esta obra dijo Alejo Carpentier: “...La señora Montaner nos llamó la atención por su timbre de voz exquisito, que acaricia el oído, así como por su mucha seguridad al atacar las notas altas y su escuela inmejorable.”

Tuvo el privilegio de ser acompañada al piano por el maestro y compositor Ernesto Lecuona en el Festival de Música Cubana. Cantó a dúo con Alejandro García Caturla y acompañada por la Orquesta Sinfónica de La Habana bajo la dirección de Gonzalo Roig.
En 1926, interpretó el aria de «Un bel di vedremo» de la ópera Madame Butterfly y el aria «Mi chiamano Mimi», de la ópera La Bohème, del compositor italiano Giacomo Puccini. Trabajó en Nueva York con la compañía Follies Schubert en el cuadro español, Una noche en España, y en el Teatro Apolo, con el violinista Xavier Cugat.
Estrena en 1927 en el Teatro Regina (Cine Jigüe), el sainete Niña Rita o La Habana en 1830, de Lecuona y Eliseo Grenet, después interpretó el famoso, tango congo ¡Ay!, Mamá Inés y Siboney.
Viaja a París en 1929 en compañía de Sindo y Guarionex Garay, el pianista Rafael Betancourt y los bailarines Carmita Ortiz y Julio Richard.
 Sobre sus actuaciones en París, dijo Alejo Carpentier: «No puede negarse la influencia que tuvo, el año pasado, la actuación de Rita Montaner, en esta invasión de aires tropicales. Rita Montaner, en el dominio de lo afrocubano, resulta insuperable. Es, en su género, intérprete tan fuerte como pudo serlo, en el suyo, una Florence Mills. Con ella nos situamos lejos de la lánguida dilettante vocal, que canta criollas melosas entornando los ojos y crispando los dedos sobre un abanico ochocentista.Rita Montaner se ha creado un estilo: nos grita, a voz abierta, con un formidable sentido del ritmo, canciones arrabaleras, escritas por un Simons o un Grenet, que saben, según los casos, a patio de solar, batey de ingenio, puesto de chinos, fiesta ñáñiga y pirulí premiado [...]. Rita Montaner tiene el gran mérito de haberse especializado en la interpretación de ese folklore, calificado por algunos de bárbaro y poco elegante. Gracias a ella, sus compositores favoritos, Simons, Grenet, y otros, pueden ver sus canciones puestas en valor de modo admirable [...].»
Y en otra crónica apunta Carpentier: «En pocos años, Rita Montaner alcanzó una popularidad extraordinaria. Creó un estilo, imitado hasta la saciedad.En épocas de tensión política, todo el público de la isla estaba atento a las coplas que cantaba La Chismosa, personaje de su creación. Y, a medida que pasaban los años, su voz adquiría en elocuencia, en poder de expresión, lo que el tiempo le restaba de frescor... Es probable que la máquina trituradora de talentos que es la radio, la haya llevado a prodigarse demasiado, poniendo su personalidad al servicio de emisiones más o menos mediocres. Pero Rita era Rita, y la Rita de Ogguere, de Negro bembón, de Chivo que rompe tambó, se resolvió, no hace mucho tiempo, a asombrar a quiénes tal vez la creyeran próxima al ocaso.Volviendo a la partitura seria, se dio a interpretar una ópera de Gian Carlo Menotti con tal dominio de sus medios, con tanta autoridad y fuerza dramática, que el acontecimiento tuvo, para muchos, el valor de una revelación tardía. Rita Montaner desafiaba magníficamente el paso de los años, mostrando que nada había perdido de su personalidad.»
Fue contratada en 1929 por la compañía de Velasco  para actuar en Valencia. Vuelve a Nueva York en 1931 cantando en varias radioemisoras y en el show musical contratada por Al Jolson. El crítico Juan Paraíso escribe: «la artista cubana se destaca por el ritmo peculiar que imprime a sus canciones. Hay en la voz de Rita Montaner inflexiones cálidas, sabrosas, genuinas de su trópico maravilloso, que la personalizan y elevan sobre todas las figuras de la Compañía [...]».  
Rita con Bola de Nieve
Rita viaja a México en 1933, con Bola de Nieve, como pianista acompañante. Regresa a Cuba, vuelve a Estados Unidos y hace una gira por Argentina.
De regreso trabajó en el teatro Principal de la Comedia. Integra el elenco de la Compañía de Zarzuelas Cubanas que se presentaba en el Teatro Martí, y más adelante pasó a trabajar con Lecuona. Establece relaciones de trabajo con el compositor Gilberto Valdés, y desde entonces se convirtió en una de las más importantes intérpretes de su obra.
En 1940 interpretó el sainete lírico de Rodrigo Prats, Amalia Batista. En 1941 interpretó por la CMQ, la novela Cecilia Valdés, del escritor cubano Cirilo Villaverde. Se presentó en el teatro Nacional con el cantante argentino Hugo del Carril, y realizó una actuación especial en el filme Romance musical.
En Argentina coincide con Mecha Ortiz y su Compañía, Hugo del Carril, Libertad Lamarque y Nini Marshall. A su regreso actuó en La viuda alegre, de Franz Lehar, junto a Maruja González y Jorge Negrete.
El 24 de febrero de 1945 fue coronada Reina Nacional de la Radio. Desde 1946, actúa en el Cabaret Tropicana, acompañada al piano unas veces por Ignacio Villa (Bola de Nieve) y otras por Felo Bergaza.
En 1947 viajó a México para actuar en el filme María la O, basada en la zarzuela de igual título de Lecuona. En 1948 viajó a Estados Unidos con Carlos Pous y Felo Bergaza para actuar en el Teatro Hispano. Hizo el personaje de la negra Mercé en el filme mexicano Angelitos negros, junto a Pedro Infante.
Rita formó parte en 1951 del elenco artístico del Canal 6 (CMQ Televisión). Fue la figura principal del espectáculo musical celebrado en 1952 en el Teatro Blanquita (hoy Karl Marx). Después actuó en 1953 en Radio Continente, de Caracas, Venezuela. Fue contratada por el Cabaret Montmartre para las producciones Son y Danzón, dirigidas musicalmente por el compositor Félix Guerrero, con coreografía de Alberto Alonso. En otra producción del mismo cabaret, actuó en la revista La calle, junto a Benny Moré y el Trío Matamoros.
Rita actuó en la ópera del compositor italo-norteamericano Gian Carlo Menotti, La medium, presentada en la sala-teatro Hubert de Blanck, bajo la dirección musical de Paul Csonka. La última función en la que actuó la gran Rita fue en la comedia británica Fiebre de primavera, de Noel Coward, bajo la dirección de Rubén Vigón, puesta en julio de 1957 en la sala Arlequín.
Murió de cáncer en La Habana el 17 de abril de 1958, dejando un legado musical. Rita Montaner sigue viva en la música cubana.
Rita, La única, como escribiera Nicolás Guillén en 1942: “Rita de Cuba, Rita la Única…No hay adecuado modo de llamarla, si ello se quiere hacer con justicia… De Cuba, porque su arte expresa hasta el hondón humano lo verdaderamente nuestro; La Única, pues solo ella y nadie más, ha hecho del solar habanero, de la calle cubana, una categoría universal.”

miércoles, 22 de julio de 2015

De colega a colegas



Dos GRANDES amigos, dos GRANDES periodistas, dos GRANDES  seres humanos, dos GRANDES cubanos que se unen para dejarnos esta bella entrevista publicada en Cubahora, primera revista digital de Cuba.

La entrevistadora, una bella y joven mujer  a la que conocí recién graduada y a la que seguí en su madurez profesional con cada edición en las noches del periódico y más adelante reafirmándose en Haití cuando tuvo que divulgar en sus artículos las dolorosas vivencias del terremoto  en ese país.  También tuve la oportunidad de compartir detalles de su vida personal  y ver  la feliz llegada de Carmencita y el honor de nombrarse como yo.

El entrevistado, un grande en su profesión, lo conocí recién, nos unían tantos amigos en común que la amistad era ya obligada e inmediata. Todavía estaba en El Salvador y ya hacíamos planes para su llegada y su Principito. Todo fluyó muy rápido y como si nos hubiésemos conocido de toda la vida. Creo que ya nos conocíamos desde antes  y no lo sabíamos. Compartimos vivencias y emociones con la presentación en Cuba del documental  “El Principito, un mito salvadoreño” (http://laesquinadecarmita.blogspot.com/2014/05/el-principito-y-la-rosa-visitan-el.html). Y también relaciones de una amistad familiar. Fue el editor y administrador de mi blog desde sus inicios.

Por todo el amor y el respeto que siento por estos dos amigos y por el valor y la enseñanza que nos deja la entrevista  es que decido publicarla en mi blog.


Lo que nunca haré es evadir mi responsabilidad de informar

Desde hace aproximadamente seis meses, un periodista cubano reporta desde Siria los horrores de la guerra. Con él, el único corresponsal de occidente acreditado actualmente en ese país, conversa Cubahora...

Miguel Fernández Martínez, corresponsal de la agencia de noticias Prensa Latina (PL) en Siria. (Notas.com)



 Lo único que me acercaba a él era su página de Facebook. Por eso cuando noté que el botón verde de su chat estaba activo le pedí una entrevista. Periodísticamente hablando, me resultaba interesante conversar con el reportero cubano que en estos momentos da cobertura a la terrible guerra que intenta destrozar, poco a poco, a Siria. Luego supe también que era el único corresponsal de Occidente acreditado en ese país.

Enseguida asintió y armé a la carrera un cuestionario. Cuando se lo envié, me respondió que no me preocupara, respondería lo más pronto posible pero en ese momento estaba de salida: “me cogiste en la puerta, iba a comprar maíz, que se me antojó hacer frituras”.
Entonces supe que entrevistar a Miguel Fernández Martínez, corresponsal de la agencia de noticias Prensa Latina (PL), sería un recorrido interesantísimo entre los senderos personales de un hombre que visita los frentes de combate, entrevista a mercenarios del grupo terrorista Estado Islámico, recorre los escenarios de Las mil y una noche, vive justo al frente del monte Qasium, el lugar donde supuestamente Caín mató a su hermano Abel, y de vez en cuando “mata” los antojos que le crecieron en una Isla tan lejana.
Me cuenta que es el sexto corresponsal que PL envía a Siria, desde que comenzó la crisis en 2011. “En teoría, debí relevar al tercer compañero que estuvo aquí, en septiembre de 2013, por lo que estaba alertado del viaje. Pero pasó algo curioso. Aunque cada corresponsal o enviado especial conoce de antemano sus coberturas asignadas en el exterior, hay un viejo hábito de anunciarlo oficialmente a través de un contacto diario que tiene la presidencia de la agencia con todas las redacciones”.
“A mediados de junio de 2013, cuando estaba prácticamente listo para relevar en Damasco, llego un día a mi redacción y cuando abro mi correo electrónico, leo sorprendido que fue designado otro compañero. Inmediatamente fui a la oficina del vicepresidente de Información y le pedí me explicara las razones de la sustitución. Se limitó a mirarme y comenzó a reírse, diciéndome que era la primera vez en sus más de 35 años de trabajo en PL que alguien le reclamaba ir a un lugar en conflicto. Medio sorprendido aún, le dije que no reclamaba, pero que como casi siempre las sustituciones tenían que ver con problemas de trabajo, quería se me explicaran las razones y es cuando me entero que había sido designado para cumplir otra tarea en El Salvador. Por eso te dije que esta fue una misión anunciada mucho antes que se produjera, pues aunque sabía que vendría desde mediados de 2013, viajé aquí en febrero de 2015.
—¿Habías estado antes en Siria o en un lugar parecido?
—Es mi primera vez en esta región del mundo. Mis coberturas anteriores fueron en América Latina y Estados Unidos. Si hay algún punto común con otras tareas durante mi carrera profesional, es el tema del terrorismo. He lidiado con terroristas en otros lugares del mundo, sin turbantes y que hablan español.
—¿Conocías el país o tuviste que estudiarlo?
 —La preparación previa es una rutina de cualquiera de nosotros y, por supuesto, la opción de visitar un país por primera vez, con un idioma y cultura diferentes, impone una preparación que debe ser lo más general posible. Es la única manera que tienes para poder comprender los fenómenos que encontrarás en el camino. Pero por mucho que leí, desde textos de historia y geografía hasta análisis políticos y despachos cablegráficos, empecé a desentrañar la madeja en las calles de Damasco, en el roce diario con sus habitantes, en el día a día de la guerra. Lidiar con la gente, subirte a un taxi, perderte en el maremágnum humano de un zoco en la parte antigua de la ciudad, quitarte los zapatos para entrar a una mezquita o recorrer las calles de los viejos barrios cristianos, es lo que te hace ver con más claridad lo que hay a tu alrededor.
—Ante tanta mentira sobre Siria ¿cómo te planteas el reto de ser el único corresponsal de occidente acreditado en ese país?
—Ese es quizás el reto más complicado y difícil de esta cobertura, porque además de periodistas, somos testigos excepcionales de lo que aquí ocurre. A este país vienen corresponsales de varios lugares del mundo, pero apenas están una semana o 10 días. No he conocido a ninguno que haya estado más tiempo. Entonces, además de corresponsales de una agencia de prensa como Prensa Latina, nos convertimos en referentes, en fuente directa de este conflicto. Eso, por supuesto, impone un apego a la verdad y a la honestidad periodística que muchas veces no es bien mirado por algunos medios que forman parte de la campaña mediática desatada contra este país y que manipulan constantemente la información. También tiene sus ventajas, pues tu espectro de análisis es mucho mayor. Aquí he entrevistado a ministros, asesores presidenciales, líderes políticos y religiosos, generales y soldados, gente de a pie y hasta mercenarios capturados en combate.
—Te persiguen las entrevistas, en los últimos días varios medios han solicitado tu opinión. ¿Será que causa admiración que un periodista cubano se mantenga reportando desde allí?
—Sí, no pensé convertirme de cazador en presa de la curiosidad ajena. No es habitual que un periodista conceda entrevistas, más bien las hace, pero esta tuya, por ejemplo, es la quinta entrevista que respondo.
Por una parte, pienso que estas propuestas se sustentan en lo que ya te había dicho, en la excepcionalidad de ser testigo del conflicto, de verlo y sentirlo por dentro, de la exclusividad que pueden aportar tus opiniones, de estar aquí todos los días. También incide la credibilidad del medio que representas, pues Prensa Latina es uno de los medios alternativos de noticias, en el concierto de los grandes emporios informativos, más respetables, leídos y consultados en todos los rincones del mundo.
—¿Son esas entrevistas otra forma de luchar contra el muro que se interpone entre el mundo y la verdadera Siria?
—Por supuesto, a veces las normas de redacción de tu medio te limitan a hacer un resumen de determinados hechos que merecen ser tratados con amplitud y te quedas con deseos de decir, de explicar. Lo que sucede en Siria no es en blanco y negro, hay demasiados matices, demasiada gente involucrada, muchos intereses geopolíticos y, sobre todo, un deseo enorme de destruir este país a toda costa. Estamos ante una guerra de Cuarta Generación, como la califican los estrategas del Pentágono estadounidense, donde se emplean todos los recursos imaginables para conseguir propósitos específicos.
Los grandes círculos de poder están ensayando aquí una guerra asimétrica, sucia, terrorista, de desgaste, que lleva implícita una campaña de propaganda bien diseñada, para satanizar al gobierno y al pueblo de este país árabe que se ha caracterizado por muchos años por su resistencia ante los mandatos de las potencias occidentales. Pienso que hay una urgencia por alertar al mundo de lo que aquí sucede. Advertir hasta dónde llega la manipulación y la falacia de los grandes medios, y si para eso sirven las entrevistas, bienvenidas sean.
—¿Qué diferencia existe entre el periodista que hace un documental como “El Principito, un mito salvadoreño” y el que reporta los horrores del terrorismo en Siria? ¿Cómo es posible tal camuflaje?
—Te devolvería la pregunta –a fin de cuentas somos colegas-. ¿Cómo puedes compartir con tus amigos las diarias sorpresas que te da Carmencita, contarnos sus travesuras y ocurrencias, y a la vez escribir las desgarradoras páginas de un libro como el  “El infierno de este mundo, terremoto en Haití”?
No hay diferencias. En ambos casos se demanda ese extra de sensibilidad que todos los seres humanos llevamos dentro, la necesidad de decir, de llamar la atención alrededor de algo que nos resulta trascendental.
Cuando estaba en El Salvador, me agobiaban las extensas jornadas que debía cubrir diariamente, pues mi cobertura era a las elecciones presidenciales. Descubrir historias como la del Principito y la relación de amor entre su autor, Antoine de Saint Exupery y una dama salvadoreña, me hizo sacar un extra para no perder esa historia esperanzadora.
Aquí sucede igual, solo que desde un ángulo más sombrío. Hace poco entrevisté a cuatro mercenarios extranjeros, miembros del grupo terrorista Estado Islámico, y dos de ellos están acusados de provocar la muerte a más de 300 personas. Cuando salí de la prisión donde están, sentí necesidad de cerrar los ojos y olvidar, pero inmediatamente recordé que mi tarea más importante es contar eso, para que la gente sepa hasta donde llega el sadismo de los verdugos de este pueblo.
—Tienes una activa página en Facebook, con muchos seguidores de tus vivencias en Siria, la mayoría además de elogiar tu trabajo, tu valentía, te piden que te cuides ¿Cómo cumples con ese pedido?
—Las redes sociales son sorprendentes pues, cuando menos lo esperas, recibes apoyo o críticas de algo que compartes, incluso de personas que jamás has visto personalmente. Pienso que soy un afortunado, pues entre los más de tres mil 200 amigos virtuales que tengo en Facebook, hay muchos que me aportan buenas “vibras” a mi trabajo y en particular a mi estancia aquí.
La frase “cuídate mucho” es recurrente en cada post o en cada nota que pongo, y te percatas que la gente aprueba lo que haces, te apoya, te inspira y sobre todo, te alienta seguir haciéndolo lo mejor que puedas. Soy un periodista y mi compromiso es con mis lectores. A ellos me debo y para ellos trato de ser creíble, pero sobre todo honesto. Pero de todos modos me cuido en lo personal, hasta donde me lo permiten los límites de la guerra. Lo que nunca haré es evadir mi responsabilidad de informar, bajo la circunstancia que sea.
—¿Cómo es un día normal de trabajo tuyo allí?
—Estoy en un país que soporta una guerra desde hace más de cuatro años y sufro como cualquier sirio de a pie los resultados de este conflicto. La mayor parte de las veces no puedo ajustarme a rutinas preestablecidas porque cuando menos lo esperan, cortan la energía eléctrica, te quedas sin baterías en la computadora o sencillamente el ruido de los aviones de combate o los estruendos de la artillería no te permite hacer tu trabajo.
Así que eso te dejará imaginar que lo mismo redacto de noche, de madrugada o de día, según las disponibilidades y alterno mis horas de sueño de acuerdo al trabajo. También voy descubriendo este país a cada minuto. No olvides que tengo el lujo de estar en la ciudad habitada más antigua del mundo, un lugar que es cuna de varias civilizaciones y lleno de historias en cada rincón.
Siempre le digo a mis amigos que aquí lo mismo caminas sobre calles empedradas con más de 3 mil años de construidas, que te apoyas a descansar en una columna que data del Imperio Romano. Lo que nunca dejo de hacer, es mirar a través de la ventana de mi apartamento, hacia el monte Qasium, que me queda justo frente a mi edificio, un lugar donde supuestamente Caín mató a su hermano Abel, según las Sagradas Escrituras cristianas. ¿Te imaginas?
—¿Cómo te las arreglas con el idioma?
—En el trabajo me ayuda Fady Marouf, un joven sirio que estudió en Cuba, en Santa Clara. Es un enamorado de Cuba. Siempre ha estado junto a los corresponsales de PL desde 2011. Aquí es funcionario del Ministerio de Información. Los demás lo logro a través del lenguaje universal de las señas, además de un poco de inglés y las palabras árabes que se van aprendiendo. Ya sé decir marbajá, que es dar la bienvenida, saludar, y hasta pedir shawarma que es un exquisito sándwich de pollo hecho con pan árabe....
—¿Qué dicen los sirios sobre Cuba, acaso nos conocen?
—Más de lo que yo imaginaba y esa fue una de mis mayores sorpresas, descubrir aquí el amor que sienten los sirios hacia nuestra querida Cuba. Lo mismo jóvenes que viejos, cuando se enteran que soy cubano, se ponen la mano en la cabeza –una muestra de respeto- y mencionan inmediatamente dos nombres: Fidel Castro y Che Guevara. Ojalá nuestro Comandante en Jefe supiera cuánto lo admiran los sirios y con qué respeto se refieren a él. Cada vez que tengo un contacto de alto nivel, mis entrevistados dedican los primeros minutos a agradecer la presencia de un cubano en Siria, algo que asumen como un acto de genuina solidaridad, teniendo en cuenta el largo historial de resistencia del pueblo cubano.
—¿Tienes alguna anécdota que no se te olvidará contar nunca cuando hables de tu paso por Siria?
—Te contaría muchas pero me limitaré a narrarte la que más me estremeció hasta hoy. Durante una visita a una zona de combate conocida aquí como el triángulo Daraa-Quneitra-Damasco, compartí junto a otros colegas en las trincheras donde estaban los soldados sirios, extenuados después de la pelea, oliendo a pólvora, barbudos y llenos de barro.
En ese momento estaban distribuyendo la ración de comida de campaña, uno de los combatientes se me aproximó y en un enrevesado inglés me preguntó que de dónde era. Cuando le dije que era cubano, partió su ración de pan árabe y me brindó una mitad, gesto que rechacé con delicadeza. El curtido soldado sonrió e insistió en su ofrecimiento. “Compartir mi comida con un cubano me dará suerte, porque ustedes tienen fama de ser buenos guerreros”, me dijo. Tomé el pedazo de pan, emocionado y orgulloso, no por mí, sino por el reconocimiento que ese combatiente hacía a mi pueblo. Eso jamás lo olvidaré.
—¿Cómo lidias con el horror, con el dolor de los niños, de las madres, de los combatientes?
—Con mucha firmeza. Siempre antepongo mis obligaciones profesionales a cualquier otro sentimiento, aunque los reprima. Cuando converso con los sirios, cada uno tiene su propia historia llena de dolores y tristezas. Hace poco entrevisté a la madre de un teniente coronel caído en combate y aun cuando medía mis preguntas para evitar provocarle más dolor a su espíritu, la señora me mostró su orgullo por el acto heroico de su hijo y por tener tres hijos más en los frentes de combate contra los terroristas. He visto jóvenes mutilados, ciegos, marcados para el resto de sus vidas por esta guerra injusta, pero lo que más me impulsa a seguir es la esperanza de este pueblo, porque la guerra acabe de una vez y vuelva la paz.
—¿Sueñas con Cuba?
—Todos los días. Cuba vive debajo de mi piel y estar aquí y conocer esta realidad, me da más fuerzas para defender lo que tenemos y lo que hemos alcanzado en estos 56 años de Revolución.
—¿Ya lograste poner a Siria en tu corazón?
—Siria ya forma parte de mi vida y espero regresar aquí cuando vuelva la paz. Es un país hermoso, lleno de misterios y mitos. Pero la mayor riqueza que tiene esta tierra es su pueblo, formado por gente noble, hospitalaria y soñadora. Nunca pensé que visitaría los escenarios de Las mil y una noche árabes –mi libro preferido de la infancia-, que pisaría las mismas piedras que jeques, califas y emires que salieron a conquistar al mundo, y que sería testigo de una de las guerras más crueles que haya conocido la historia de la Humanidad.
Esas memorias, quiero que queden en un libro que escribiré alguna vez, sobre estas tierras del Oriente. Será mi mejor homenaje a este pueblo.


Siria: Oficialmente "República Árabe Siria".
País del Oriente Medio que limita al sur con
Israel y Jordania, al oeste con el Líbano y el
Mediterráneo, al norte con Turquía y al este
con Irak. Las mujeres no tienen la
obligación de llevar el Burga. La Sharia (ley
Islámica) es inconstitucional. Es la única
nación del Mediterráneo que sigue siendo
propietario de su empresa petrolera, que no
la ha querido privatizar.Posee reservas de
petróleo de 2.500 millones de barriles, cuya
explotación está reservada a las empresas estatales.