martes, 6 de junio de 2017

7 de junio: Día del Bibliotecario Cubano



   Llevaba solo un año de vida laboral y era una joven de apenas 18 cuando me propusieron  laborar como auxiliar en la biblioteca del organismo en que trabajaba.
   La idea me encantó; pues había nacido y me había criado por las salas de la Biblioteca Nacional José Martí y libros, letras, lecturas y bibliotecas corrían por mis venas. Mis padres, también mi hermana años más tarde, hasta el final de sus días, trabajaron en esa prestigiosa institución.
   Cada día iba aprendiendo todo sobre libros, revistas, folletos.
   Me superé, fui pasando cuántos cursos caían en mis manos. Clasifiqué, catalogué, hice referencias, atendí a los usuarios que llegaban buscando diversos temas. Aprendí, aprendí mucho de toda la información que manejaba.
   Años después pasé a trabajar a un Centro de Documentación donde me enamoré de las fotos, negativos, periódicos, revistas, documentos. Ahí he pasado casi toda mi vida junto a los grandes anaqueles repletos de papeles con los que aprendí historia, cultura, ciencias, literatura, política, geografía y mucho más.
   Me volví adicta a los tesoros del saber y a esas instituciones imprescindibles que te colman de sabiduría y amor. Aprendí las nuevas tecnologías, digitalización, Internet, indización, bases de datos, discos… y me hice especialista.

jueves, 4 de mayo de 2017

“David cambió mi vida“


El biólogo David de Polvo en el viento
Rodolfo Faxas, actor, presentador y director de televisión, se hace popular entre la teleaudiencia cubana con el personaje de David, un joven biólogo marino protagonista de Polvo en el viento, bajo la dirección de Xiomara Blanco.

-¿De qué modo llegas a esa telenovela y qué significó para ti?
Telenovela Polvo en el viento
Belkis Quintero, asistente de dirección de la Televisión Cubana -con quien había trabajado antes-, me llamó para hacer el casting de uno de los personajes. Por curiosidad leí escenas del protagónico David, me enamoré de su fuerza, ganas de vivir, errores… Días después me llamaron porque el actor que lo iba a interpretar había dejado la serie y la directora quería verme como David. Le debo mucho como actor y persona. Me preparó para la popularidad que se avecinaba, fue una experiencia única. Ese personaje cambió mi vida”.

- ¿Cómo te formas en la actuación?
      Aunque no he sido formado en ninguna escuela de enseñanza artística, creo que la preparación académica de nuestras escuelas de arte puede catalizar la formación de un actor.  
      Conté con un maestro que me dio muchas herramientas y me transmitió su experiencia. Por dos años fui alumno de Raúl Eguren en su curso-taller de actuación. Con la ayuda del propio Raúl y de Pedrito Silva, actor, llegué a la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños para trabajar como actor en los ejercicios de los alumnos, y fue ahí donde me descubrí como director.

 - Tuve la oportunidad de conocerte como profesor de teatro en la Universidad de Ciencias
Pedagógicas. ¿Cómo sin ser graduado de arte alcanzas esa condición?
María Luisa Brito, directora de TV me pidió ayuda para impartir clases de teatro en la Licenciatura de Instructores de Arte. Aunque no tenía formación académica, ella confió en mi preparación e insistió que estudiara los programas. En este proceso me enamoré de la docencia, estudié y busqué información para prepararme y esto me ayudó a comprender que enseñando se aprende, ayudándome así en mi propia formación. Lo asumí y me siento satisfecho. Gracias a esa experiencia siento placer cuando muchos alumnos me llaman "profe".

El personaje de Amado en la obra Una casa colonial
-¿Has hecho teatro?
Hice varias obras, te puedo nombrar Una casa colonial, bajo la dirección de su autor Nicolás Dorr. Fue maravilloso e inolvidable. El teatro te retribuye al momento, sientes la aceptación o no del público instantáneamente. Me gustaría volver a las tablas.

-¿Cómo te conviertes en director de televisión?
Durante mi carrera como actor, en ocasiones, me sorprendían "dirigiendo" mis propias escenas. Siempre les traía, a los directores, una propuesta. Un día supe de un curso para directores de TV, me presenté con avales de mis propios maestros y me aceptaron. Después de casi dos años me gradué.

-¿Qué tienes previsto para el futuro?
En principio, dirigir mis propios proyectos, aunque no voy a abandonar la actuación. Creo que en Cuba tenemos un manantial de ideas para materializar. Del cine tengo una deuda conmigo. Recuerdo la actuación en Kangamba, El Cuerno de la abundancia…, pero quisiera hacer un protagónico. Por lo demás, vivir intensamente como profesional, padre, esposo, amigo. Ser cada vez más, una mejor persona”.

En la película Kangamba













En la película El cuerno de la abundancia con las actrices Laura de la Uz y Mirta Ibarra




























En entrevista a la actriz Rosita Freyre para el programa
Entre tú y yo.