domingo, 27 de abril de 2014

Siempre estarás



La amistad desafía la edad e ignora la distancia. Suaviza los tiempos difíciles y comparte los buenos momentos.
Nos da cercanía y comprensión, en este mundo que nos empuja a separarnos unos de otros. 
También nos deja para siempre esos recuerdos de los momentos compartidos y la sensación de saber la gran suerte que hemos tenido, de poder decir de alguien, que es nuestro amigo.

   Un día -no importa cuál- de esta querida Habana, de nuestra amada Cuba, mi hija y yo supimos que una persona muy especial para nosotras se iría a vivir definitivamente a otro país.
   Fue una noticia muy triste y que lamentamos mucho. No deseábamos perderlo de nuestro entorno. Además creíamos, aún creemos, que pertenece definitivamente y por siempre a esta tierra, no a otra, cualquiera que sea.
   Su carácter, su formación, su educación, su risa, su amor, su vida… todo! pertenece a esta tierra, no a otra, cualquiera que sea.

jueves, 24 de abril de 2014

Nació mi Sol



en su primer cumpleaños
“Un hijo es el mejor premio que un hombre puede recibir sobre la tierra”
                                           José Martí

   El 24 de abril de 1972, un día como hoy, en La Habana, nació mi Sol. Un bello bebé que se le puso por nombre Eduardo. Primer hijo, primer nieto, primer sobrino… mi primer y único Sol.
    Tuvo como todos, su primer añito, criado con una niñez colmada de alegría e ilusiones. Fue un excelente estudiante.
  En estos años hemos pasado juntos muchas cosas lindas, muchos momentos felices y
en cuarto grado
también muchos sinsabores.
   Hemos compartido la alegría del nacimiento de sus hijos, mis dos nietos que son unas criaturas adorables.
   Vivíamos muy lejos de la ciudad, a una hora casi de viaje y él venía leyendo todos los carteles que se le iban apareciendo al andar del ómnibus de ida y de vuelta.
   Recuerdo el evento de la VI Cumbre de los Países No Alineados, y como vivíamos después del Aeropuerto José Martí el venía repitiendo una y otra vez, habían muchas vallas sobre ese evento, vi Cumbre de Países No alineados… vi Cumbre de… sustituía el número 6 romano por la palabra vi.
   Así un día de los que siempre llevaba el periódico se sentó en el piso y leyó. “Los EE UU… y yo siempre le rectificaba, eso es Estados Unidos en abreviatura!!!
   Creo que estaba en 4to o 5to grados y la televisión cubana proyectaba un serial sobre Simón Bolívar que comenzaba así  “Simón Bolívar el hombre de las dificultades”. Cuando el serial llevaba casi más de la mitad proyectándose me mandaron a buscar de la escuela… sorpresa! había desaprobado una prueba.
con sus hijos
   A la pregunta de ¿Quién fue Simón Bolívar?, respondió  “El hombre de las dificultades”. Desaprobado! Qué pena pasé! Luego fue causa de risas y más risas en mi colectivo de trabajo, nunca más se ha olvidado esa anécdota, todavía mis compañeras lo recuerdan.
   Se hizo muy buen fotógrafo y ahora buen mecánico de teléfonos móviles. Muy querido por sus amigos y su familia en general. Muy buen padre, hijo, esposo, hermano, yerno y amigo. Un gran sobrino y un excelente y preferido nieto.
   Se ha caracterizado por ser un reconciliador de sucesos y batallas y se ha ganado siempre la simpatía de todos por su carácter y buen corazón.
   Es un Sol que alumbra a todos!

¡¡¡¡Felicidades en tus 42 años, mi hijo querido!!!!!

sábado, 19 de abril de 2014

El tío de Chéjov

   Ya tengo demasiado tiempo sin trabajar… mi querida e imprescindible rodilla derecha está bien enferma.
   Resistí ver pacientemente, con mucha tristeza, como se inauguraban y clausuraban importantes eventos como los Festivales de Teatro de La Habana, el del Nuevo Cine Latinoamericano y la Feria del Libro, y yo seguía enyesada y de reposo, siguiendo las noticias desde mi televisor y otros medios de comunicación.
   Este domingo visité al tío de Chéjov. Sentí una gran emoción cuando me senté en la “enorme” salita de la “inmensa” casa de mis vecinos de Argos Teatro, que está justamente ubicada en el patio de mi casa.
   La emoción y la euforia iban creciendo, aun cuando no comenzaba el espectáculo y me sentía rodeada de aquellas caras que casi siempre me acompañan en estos lugares y que nunca reparan en mí, aunque siempre intercambiamos un respetuoso saludo.
   Delante de mi asiento y al lado de mi querida hija Carla, Antón Arrufat, Premio Nacional de Literatura, más allá Juan Carlos Cremata, director de teatro y de cine, Liuba María Hevia, la sensible y extraordinaria cantante y compositora que justo estaba a mi lado y el crítico y dramaturgo Norge Espinosa.
   Lista las luces, horario exacto, sala llena y una voz, que aunque es la de siempre no deja
de sorprendernos inmersos en el silencio y la atención, dándonos la bienvenida y recordándonos que debemos apagar los celulares y que no se permite grabar ni tomar fotos durante la puesta en escena. Va a comenzar la función!
   Antón Chéjov (1860-1904), dramaturgo y autor de relatos rusos, considerado una de las figuras más destacadas de la literatura y el teatro de su época que tiene entre sus obras más significativas a El tío Vania (1899) y que ahora tendría la oportunidad de disfrutar en versión y dirección de Carlos Celdrán y el grupo Argos Teatro.
   Celdrán nos traslada por momentos al tío de Chéjov, pero vemos reflejado en la piel y la actuación magistralmente interpretada por José Luis Hidalgo, al tío Vania de Celdrán. Lleva en su actuación y su representación física tanto de Chéjov…! Luego lo oímos diálogo tras diálogo y entonces nos damos cuenta que estamos en presencia del tío Iván cubano.
   Un elenco de excelencia con cada una de las interpretaciones tan grandes que se salían de la sala y hacían retumbar las paredes.
   Yailín Coppola, demostrada actriz en Sonia, Yuliet Cruz, admirada como siempre en Elena. Un Héctor Noas con su perfección y prestancia acostumbradas en Mijail. En Alexander el siempre sorprendente Waldo Franco y la María y la Marina con las experimentadas y aplaudidas Verónica Díaz y Nora Hanze.
   El tío Vania logra y supera estructural y emocionalmente la propuesta de, según la nota al programa, “ver y observar al cubano que somos desde el costado más complejo, menos tenido en cuenta, menos aceptado. Un hombre que desaparece tras el ruido y la sobrevivencia cotidianas que den testimonios del presente, que como todos, resulta incomprensibles”.
   Igual que Chéjov, Celdrán refleja el fracaso espiritual de los personajes en una sociedad donde sobreviven sueños y deseos, en una sociedad donde se va perdiendo comunicación y donde a veces se dejan de decir cosas más importantes que las ideas y los sentimientos.
   Disfrutamos como todos, después de tanto tiempo, de la puesta en escena en su versión y actuaciones de Carlos Celdrán y su grupo Argos Teatro, en su morada sita en 20 de Mayo y Ayestarán.
   El tío Vania espera por tu visita.

martes, 15 de abril de 2014

Nunca te irás del todo



   Buscando temas que me inspiraran a escribir para el inicio de mi blog, he encontrado en una carpeta de mi laptop un texto en formato de Word con el nombre Nunca te irás del todo.
   Siendo yo muy atrevida y curiosa y sabiendo que mi hija Carla tiene total acceso a este equipo me dispuse rauda y veloz a abrir y leer aquel título tan atrayente.
   Para sorpresa mía estaba frente a un sentimiento muy íntimo, me sentí mal sabiendo que había traspasado su intimidad y aún más cuando después de beberme rápidamente aquel escrito descubrí a quién iba dirigido.
   No pude menos que disculparme y explicarle la verdad de por qué había leído aquello.
   Al ella conocer mi intención de escribir me ha autorizado a publicarlo en mi blog.
   Si la persona a quien va dirigido este escrito se identificara sé que va a entender perfectamente mi complicidad en hacerlo público.

Nunca te irás del todo.
    Quiero publicar, o mejor, dedicarte algo especialmente para ti.
   Leyendo lo que escribes y viendo tantas cosas lindas que te vienen a la mente, me inspiras el deseo de hacerte la guerra y conjugar tu verbo.
   Si piensas que no tengo armas para responder tus asaltos de letras, te demostraré lo contrario llenándote de palabras envueltas de recuerdos y pasión, como cuando pintaba la casa de color rosa mientras tú solo me mirabas en el espejo de tus ojos, así como esperarte, cada tarde, para recargarme de besos y abrazos, y algún que otro café.
   Te tengo aún en mis pupilas -y no es un recuerdo vago- tengo recién tu mano sobre la mía.
   No quiero nombrar quién ha sido el que me ha inspirado a escribir,- bien lo sabes- solo quiero devolverte un disparo de bellas palabras, para que no me quede el deseo colgado en el calendario sin poder hacerlo realidad.
   Aquí te va, desde lo más profundo de mí y mis recuerdos estas sencillas palabras. A ti, que nunca te irás del todo; porque todavía queda tu olor en mi almohada.

sábado, 12 de abril de 2014

Razones



   Desde muy jovencita - ya no lo soy tanto-, he deseado escribir, y como todos, alguna vez lo hice. Por aquellos años en una libreta rayada, daba lo mismo con lápiz o con bolígrafo, lo mismo poemas que algún sentimiento que daba vueltas en mi cabeza de adolescente, no importaba, lo importante era que quedara escrito, que quedara plasmado en el papel las pasiones, los amores y desamores, los tropiezos, las alegrías y también las tristezas.
   Guardé celosamente aquella libreta con todos y cada uno de los apuntes y poemas durante muchísimos años, hasta un día en que mi hija la descubrió y quiso leerla, releerla, y tal vez -estoy segura-, copiarme alguna frase que le haya gustado.
   Ella como yo, o igual a todas, tuvimos diarios, libretas de poemas y hasta secretos, a veces compartidos con una amiga. No sé qué rumbo tomaron aquellos sentimientos llevados a escritura tantos años engavetados, y tantas veces releídos, y por más que me esfuerzo día a día en su búsqueda no logro encontrar ni tan solo una de sus hojas portadora de tantos recuerdos.