sábado, 3 de octubre de 2015

A medio siglo:Una fecha y tres hechos históricos


"Defenderemos, como hemos defendido hasta hoy, nuestros puntos de vista y nuestras posiciones y nuestra línea, de manera consecuente con nuestros actos y con nuestros hechos. Y nada nos podrá apartar de este camino".
-         Fidel Castro, 3 de octubre de 1965

El 3 de octubre de 1965 representó un día histórico y trascendental para nuestro país. En un acto celebrado en el hoy Teatro Karl Marx se daba a conocer el primer Comité Central del Partido Comunista de Cuba y el acuerdo de fusionar los periódicos Hoy y Revolución para crear uno nuevo que llevaría el nombre de Granma. En esa misma reunión Fidel Castro dio a conocer públicamente la Carta de despedida del Che.


  • Constitución del Comité Central del PCC: El Comité Central aplica la política trazada, los estatutos, resoluciones y acuerdos aprobados por el partido. Orienta y controla la política establecida para los órganos y organismos estatales; examina los programas y prioridades para el desarrollo económico y social del país y emite orientaciones generales. Decide cambios o modificaciones en las funciones y la estructura del partido.Este hecho representó un momento trascendental en la historia de nuestro máximo organismo político. Constituyó un gran paso organizativo que le ha permitido al Partido desempeñar cabalmente sus funciones de dirección y control, de guía político de la Revolución Cubana.


  • Creación del Periódico Granma: El periódico Granma es el Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, surge de la fusión de los periódicos Hoy y Revolución. Devino desde entonces un arma poderosa para la información veraz y la lucha ideológica, la más fiel y genuina expresión de la Revolución, del Partido y de los intereses del pueblo, al situarse a la altura del periodismo que exigen estos tiempos. Cuenta con una edición digital y otra en papel, se edita en idioma español, inglés, francés, portugués, italiano y alemán. Su primer número comenzó a circular al siguiente día, el 4 de octubre de 1965.


  • Fidel da lectura a la carta de despedida del Che: Esta carta constituyó un paradigma de desprendimiento, abnegación, grandeza y espíritu de sacrificio. El Che poseía todos los méritos y virtudes necesarios para pertenecer a las filas del Partido y del Comité Central, a las que hacía formal renuncia para partir a otras tierras.



Texto de la carta de despedida del comandante Ernesto "Ché" Guevara:

Fidel:

   Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.

Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.

  Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.

   Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.

   Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario.

   Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario.

   He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe.

   Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.

   Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.

   Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. 
  
En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.

   Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. 
  
Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. 
  
Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.

   Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.

Hasta la victoria siempre, ¡Patria o Muerte!

Te abraza con todo fervor revolucionario,

Ché