jueves, 10 de julio de 2014

Nació mi Luna



“Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres”
Sófocles, poeta trágico griego

   Mi hijo Eduardo tenía 17 años, y yo envuelta en el día a día del trabajo, su crianza y atención de sus estudios, no reparé en un embarazo.
   Al recibir la noticia me alarmé, pues ya mi hijo era un hombre y no había planificado otro miembro en la familia. La llegada de la “posible hembra” alegró a todos en especial a su hermano.
   Entonces nació mi hija Carla, mi Luna, el 11 de julio de 1989. Una linda niña que hoy celebra sus 26 años. Querida y deseada por todos, vino a ocupar un lugar especial en nuestro hogar y en nuestros corazones.

Nicolás Guillén: El Poeta Nacional cubano



   En este mes de julio se cumplen aniversarios de su nacimiento y muerte. Nicolás Guillén, conocido por su obra como el Poeta Nacional de Cuba, nació en la provincia cubana de Camagüey, el 10 de julio de 1902 y murió en La Habana el 16 de julio de 1989. Tipógrafo, periodista, poeta y político.
   Ya desde 1919 publica sus primeros versos en la revista Camagüey Gráfico, también publica en el primer número de la revista Alma Mater. Fue corresponsal del periódico Las Dos Repúblicas y trabajó en la redacción del periódico El Camagüeyano.
   Llega a La Habana y colabora con en el Diario de la Marina en la página “Ideales de una raza” con artículos en contra de los prejuicios raciales. Fue un periodista fecundo e incansable que colaboró en casi todas las publicaciones periódicas cubanas y en las más importantes del extranjero.
   Su libro “Motivos de Son” provoca en la época un escándalo, aparecía reflejado el son en la poesía y en ellos, la vida del negro cubano, sus costumbres, su vocabulario.
   Constituye un gran acontecimiento en la vida cultural de nuestro país; los versos de este poemario inician una nueva etapa en la poesía cubana. Los negros, discriminados siempre por la alta sociedad ganan su espacio en la poesía de Guillén.

domingo, 6 de julio de 2014

Raúl Roa: Canciller de la Dignidad Latinoamericana



Raúl Roa García
    Apenas con 17 años me inicié en mi vida laboral. Cumplía con mi horario de entrada; pero no siempre con el de salida, el quehacer de la oficina se complicaba diariamente.
   Ya tarde, cuando casi todos se habían marchado, pasaba a saludar a los que nos quedábamos. Risueño, atento, simpático, preocupado por todo y por todos. Una atención esmerada a sus trabajadores.
   Preguntaba cómo nos íbamos para nuestras casas, nos brindaba un café, alguna cajetilla de cigarros para los que fumábamos e intercambiaba alguna jarana conmigo por mi edad.
   ¡Le parecía una niña! La oficina quedaba en el 6to piso y me sentía extremadamente orgullosa y honrada de trabajar directamente con él, en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
   Raúl Roa García nació un 18 de abril de 1907 en una familia de buena posición económica. Escritor, político y diplomático. Fue embajador de Cuba ante la OEA y Ministro de Relaciones Exteriores.
   En su etapa juvenil participó en la lucha contra el gobierno de Gerardo Machado y el de Fulgencio Batista, vinculándose al Movimiento Revolucionario Estudiantil, dirigido por Julio A. Mella.

domingo, 29 de junio de 2014

¡Silencio!




“La música es la más bella forma de lo bello”
         José Martí

   Según el Pequeño Diccionario Larousse Ilustrado define a la música como el arte de combinar los sonidos de un modo agradable al oído.
   Muchos somos los que disfrutamos de una buena canción, un buen cantante, una buena música, sea el género que sea. Bailable, instrumental, sinfónica, nacional, extranjera… Un buen cubano se caracteriza por gustarle cualquier música.
   Sin embargo nuestros oídos siguen rechazando la música amplificada a todo volumen, la hiperdecibélica, y no por haberse escrito tantas veces sobre el tema de la música alta este pierde vigencia e importancia.
   Seguimos siendo víctimas de choferes inescrupulosos que llevan puesta la música, “a todo lo que da”, en los ómnibus públicos, sea la hora que sea. Mientras los pasajeros en total SILENCIO se resignan simplemente a llegar a su destino para abandonar la obligada discoteca, como si el ómnibus fuera particular y el chofer nos hubiera hecho el favor de llevarnos.

jueves, 26 de junio de 2014

Antígonas cubanas



grupo teatral cubano El Público
   Después de haber culminado una semana de trabajo en el turno de la noche, me organicé para el domingo disfrutar de una obra de teatro. Como uno de mis favoritos es el afamado director y dramaturgo Carlos Díaz, director del grupo de teatro El Público, me dirigí a su sede en el Teatro Trianón, a ver la obra Antigonón, un contingente épico, escrito por Rogelio Orizondo y dirigida por Carlos Díaz.
   Sabía que llevaba mucho tiempo en escena, y como nunca quiero escuchar opiniones ni leer críticas antes de enfrentarme yo misma para tener mis propias opiniones, llegué el domingo un poco antes de las cinco, totalmente desarmada de cualquier influencia.

domingo, 22 de junio de 2014

Eduardo García Lavandero: un hombre de ideales muy firmes



mártir revolucionario Eduardo García Lavandero
   “Si hay que significar algo sobre mi padre hay que empezar diciendo que era un hombre de ideales muy firmes y fiel a sus principios y que eso lo hizo luchar desde que era un niño de apenas 15 años, hasta los 36, y que jamás puso sus propios intereses por encima de su sueño de libertad. Estos aspectos son la base de su profunda y compleja personalidad. Era un optimista consumado y un hombre alegre e imbatible que confiaba en la lealtad y en sus capacidades de lucha”, así me comentó mi querida amiga Luisita, al saber que escribiría en mi blog sobre su padre, el mártir Eduardo García Lavandero.
   Eduardo García Lavandero nació en San Cristóbal, Pinar del Río, el 5 de junio de 1922. Su familia se trasladó a Artemisa, donde cursó sus primeros estudios y matriculó bachillerato, allí fue Presidente de la Asociación de Estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza.
   Desde muy joven tuvo inquietudes revolucionarias siendo un destacado combatiente en la lucha clandestina. Al producirse el golpe del diez de marzo de 1952 dejó el calor de su hogar y se une a José Antonio Echeverría y al Directorio Revolucionario, donde ocuparía cargos de Jefe de Acción y Segundo Secretario.
    Desde el exilio creó las condiciones para traer a Cuba una expedición del Directorio, que desembarcaría por Nuevitas, el 8 de febrero de 1958, para formar un frente de lucha en las montañas del Escambray.
   Constituido el frente guerrillero, Lavandero fue enviado a la capital y designado jefe de acción de la organización. Más adelante fue jefe del Directorio en el llano.
   El 23 de junio de 1958 cuando se dirigía a reunirse con un grupo de combatientes en el edificio sito en las calles Jovellar y Soledad, se encontró con esbirros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) que tenían cercado el lugar.   
   Entabló un tiroteo con la policía y herido y sangrando se evadió cruzando el antiguo Cementerio de Espada logrando esconderse en una tintorería de la calle Vapor.
   Un delator que había visto todo, llevó a los agentes hasta el lugar, estos rodearon la tintorería, no entraron, temían al valor y la entereza de lucha de este hombre, que aún herido seguía combatiendo por sus ideales.
   Causó varias bajas a los agentes. Cuando no pudo seguir disparando porque las balas se le habían acabado salió erguido y fue acribillado a balazos causándole la muerte.
   De esta manera fue vilmente asesinado el 23 de junio de 1958 el mártir y destacado combatiente revolucionario de las luchas clandestinas, previas al triunfo de la Revolución Cubana, Eduardo García Lavandero, a quien recordamos y homenajeamos hoy y siempre.

viernes, 20 de junio de 2014

José Antonio Méndez: El Ronco de Oro (+video)



cantautor cubano José Antonio Méndez
   José Antonio Méndez catalogado como el “Ronco de oro” o el “Rey del feeling”, nació el 21 de junio de 1927 en el barrio de Los Pinos, La Habana, Cuba. De familia humilde, su padre barnizador de muebles y su madre ama de casa.
    Su primera canción la dio a conocer siendo estudiante.  Se presentó en la Corte suprema del Arte, donde ganó el primer premio.
   Entre 1946 y 1947 ya había escrito dos de sus canciones más populares, “Novia mía” y “La gloria eres tú”. Integró el trío Xochimilco, y el grupo Loquibambia, actuando en la Emisora de radio Mil Diez. Presidió la editorial Musicabana. Viajó a México donde actuó y fue reconocido por varios años.
   Siendo muy joven José A. Méndez llegó de la mano de Ñico Rojas a las reuniones en casa del trovador Tirso Díaz y de sus hijos Angelito y Tirso, en el Callejón de Hammel, enclavado en el barrio habanero de Cayo Hueso, lugar emblemático de la música popular cubana.
   El filin fue una de las modalidades que adquirió el bolero: los textos se enriquecieron, la melodía y la armonía alcanzaron nuevas posibilidades de expresión en compositores como César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, Ñico Rojas, Marta Valdés, Rosendo Ruiz Quevedo, Jorge Mazón y otros.
   Méndez fue uno de los fundadores y reconocidos en el movimiento filing de la música popular cubana y sobre este expresó: ...”filin quiere decir sentimiento, pero para nosotros más bien era también algo de la época nuestra, del tiempo que vivíamos. No era sutileza, sino decir algo. Uno podía tener la voz ronca, pero si enviaba un mensaje o decía algo ya tenía filin…”
   De inmediato el término feeling o filin, porque lo españolizamos, pasó a denominar todo lo
bueno, lo moderno. Y agregó: ...”cada vez que uno ponía más de la tónica y dominante
establecida, una novenilla, una séptima, se decía: “Ah, esa cosa tiene filin”. Y es que nosotros buscábamos la espontaneidad, romper la monotonía. Para nosotros filin era tener algo propio, un sello, una onda del tiempo y del gusto, del buen gusto de la época”.
   En 1967 fue elegido presidente de la Sociedad Cubana de Autores Musicales (SCAM).
   Representó a Cuba por países de América Latina y Europa. Actuó junto al Conjunto musical Son 14 que dirigía Adalberto Álvarez. Se presentó en radio y televisión. También se presentó en el Club Gato Tuerto, en el Pico Blanco del Hotel Saint John’s, y en los Jardines de la UNEAC.
   Fue reconocido mundialmente como compositor e intérprete. Sus canciones se recuerdan con un gran contenido de armonía y melodía.
   Caracterizan sus canciones, la fluidez y la coherencia del texto. Escribió sin vulgaridades y con sencillez. Sus composiciones han sido recordadas por varias generaciones como símbolo de la buena música cubana.
   Basta recordar algunos títulos como son: Por mi ceguedad, Soy tan feliz, Novia mía, La gloria eres tú, Ese sentimiento que se llama amor, Me faltabas tú, Si me comprendieras, Cemento, ladrillo y arena… entre otras más.
   Aunque su voz era ronca cuando hablaba, cuando cantaba su timbre era claro y afinado. Se hacía acompañar  de su guitarra con un bello sonido musical.
   Fue un hombre sencillo, callado, noble y auténtico. En homenaje a su gran aporte a la música cubana la Casa de la Cultura de Arroyo Naranjo lleva su nombre.
   Cuando se hable de cultura cubana o de buena música habrá que mencionar y recordar por siempre a José Antonio Méndez, El Ronco de Oro, o el Rey del filing.