“Los
hijos son las anclas que atan a la vida a las madres”
Sófocles,
poeta trágico griego
Mi hijo Eduardo tenía 17 años, y yo envuelta
en el día a día del trabajo, su crianza y atención de sus estudios, no reparé
en un embarazo.
Al recibir la noticia me alarmé, pues ya mi
hijo era un hombre y no había planificado otro miembro en la familia. La
llegada de la “posible hembra” alegró a todos en especial a su hermano.
Entonces nació mi hija Carla, mi Luna, el 11
de julio de 1989. Una linda niña que hoy celebra sus 26 años. Querida y deseada
por todos, vino a ocupar un lugar especial en nuestro hogar y en nuestros
corazones.