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viernes, 14 de junio de 2024

Maceo y Che: dos ejemplos de la historia



   Cada año recordamos el nacimiento del general Antonio Maceo y el comandante Ernesto “Che” Guevara, y por repetitivo que parezca, nunca dejamos de aprender de sus estaturas.
   Estos dos hombres nacieron un 14 de junio. Antonio Maceo y Grajales en 1845, cubano, santiaguero. Ernesto (Che) Guevara de la Serna en 1928, argentino, de Rosario. Los dos de nuestra América Latina.
   Maceo, el Lugarteniente General mambí libró enormes batallas en la manigua contra el yugo español. Che, el Comandante Ernesto Guevara desde su Argentina natal vino a suelo cubano también a combatir, esta vez  junto a los jóvenes rebeldes de la Sierra  Maestra.
   Dos voluntades por combatir las injusticias, la misma solidaridad y amor con los pueblos de América. La misma trayectoria combativa. Dos grandes figuras militares.
   Maceo, El Titán de Bronce de ideales revolucionarios e independentistas, de una gran estirpe y nobleza. Che, el Guerrillero Heroico, modelo de rebeldía, internacionalismo y justicia social. Los dos unidos en una misma fecha y en un mismo ideal.
   Fidel dijo de Maceo y Che: “ambos fueron invasores de Oriente a Occidente; ambos murieron en combate; ambos son hoy símbolos insuperables de valor e intransigencia revolucionaria; ambos están ahora junto a nosotros, y nosotros junto a ellos; ambos hicieron lo que todo un pueblo ha jurado estar dispuesto a hacer; ambos nacieron el mismo día: 14 de junio. El azar no habría podido idear algo mejor".
   El pensamiento de estos dos grandes hombres perdurará íntimamente ligado a la historia de Cuba, a la historia de América, a la historia del mundo. Su presencia histórica ocupará siempre un lugar de lucha por un mundo mejor.

viernes, 29 de agosto de 2014

Manuel Navarro Luna: El poeta de la Revolución

    Prestigiosas figuras dijeron del poeta: Enrique José Varona escribió que “la importancia de sus versos residía en el espíritu que los vivificaba”… De Pulso y onda dijo Rafael Alberti que lo ubicaba en el meridiano de su tiempo… Juan Ramón Jiménez dijo: “gran poesía la suya, donde la increíble riqueza de imágenes corre pareja con su musicalidad augusta y resonante”… Cintio Vitier expresó “Cuba está íntegra en su palabra y en su gesto de gran poeta”… y Juan Marinello aseguró que era el poeta de la Revolución.

   El 29 de agosto de 1894 nació en Jovellanos, provincia de Matanzas el poeta y periodista revolucionario cubano Manuel Navarro Luna.
   Su familia fue de raíces mambisas. Su padre, capitán del ejército español, fue asesinado por sus compañeros después de descubrir su apoyo a la independencia de Cuba.
   Navarro Luna vivió en Manzanillo desde su niñez, donde pasó casi toda su vida. Estudió música y se desempeñó en varios oficios como limpiabotas, sereno; pero fundamentalmente como barbero.
   Su poesía se da a conocer en 1915 cuando publica en varias revistas manzanilleras. Inmediatamente en ese mismo año, el Primero de Mayo se identifica públicamente en sus actividades revolucionarias leyendo el soneto titulado Socialismo.

domingo, 22 de junio de 2014

Eduardo García Lavandero: un hombre de ideales muy firmes



mártir revolucionario Eduardo García Lavandero
   “Si hay que significar algo sobre mi padre hay que empezar diciendo que era un hombre de ideales muy firmes y fiel a sus principios y que eso lo hizo luchar desde que era un niño de apenas 15 años, hasta los 36, y que jamás puso sus propios intereses por encima de su sueño de libertad. Estos aspectos son la base de su profunda y compleja personalidad. Era un optimista consumado y un hombre alegre e imbatible que confiaba en la lealtad y en sus capacidades de lucha”, así me comentó mi querida amiga Luisita, al saber que escribiría en mi blog sobre su padre, el mártir Eduardo García Lavandero.
   Eduardo García Lavandero nació en San Cristóbal, Pinar del Río, el 5 de junio de 1922. Su familia se trasladó a Artemisa, donde cursó sus primeros estudios y matriculó bachillerato, allí fue Presidente de la Asociación de Estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza.
   Desde muy joven tuvo inquietudes revolucionarias siendo un destacado combatiente en la lucha clandestina. Al producirse el golpe del diez de marzo de 1952 dejó el calor de su hogar y se une a José Antonio Echeverría y al Directorio Revolucionario, donde ocuparía cargos de Jefe de Acción y Segundo Secretario.
    Desde el exilio creó las condiciones para traer a Cuba una expedición del Directorio, que desembarcaría por Nuevitas, el 8 de febrero de 1958, para formar un frente de lucha en las montañas del Escambray.
   Constituido el frente guerrillero, Lavandero fue enviado a la capital y designado jefe de acción de la organización. Más adelante fue jefe del Directorio en el llano.
   El 23 de junio de 1958 cuando se dirigía a reunirse con un grupo de combatientes en el edificio sito en las calles Jovellar y Soledad, se encontró con esbirros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) que tenían cercado el lugar.   
   Entabló un tiroteo con la policía y herido y sangrando se evadió cruzando el antiguo Cementerio de Espada logrando esconderse en una tintorería de la calle Vapor.
   Un delator que había visto todo, llevó a los agentes hasta el lugar, estos rodearon la tintorería, no entraron, temían al valor y la entereza de lucha de este hombre, que aún herido seguía combatiendo por sus ideales.
   Causó varias bajas a los agentes. Cuando no pudo seguir disparando porque las balas se le habían acabado salió erguido y fue acribillado a balazos causándole la muerte.
   De esta manera fue vilmente asesinado el 23 de junio de 1958 el mártir y destacado combatiente revolucionario de las luchas clandestinas, previas al triunfo de la Revolución Cubana, Eduardo García Lavandero, a quien recordamos y homenajeamos hoy y siempre.