viernes, 29 de agosto de 2014
miércoles, 27 de agosto de 2014
Rememorando a Cortázar a cien años de su cumpleaños
Me
quedé dormida releyendo a Rayuela, y en medio de la noche, me
despierto y mis ojos alcanzan esta bellísima crónica que ha escrito mi
querido amigo Migue, al eterno Cortázar... Tengo el honor y el placer de compartirla con ustedes.
Rememorando
a Cortázar a cien años de su cumpleaños
Por Miguel
Fernández Martínez
Hoy desperté más tarde de lo que
regularmente lo hago a diario. Ni siquiera sentí el despertador que me molesta
e interrumpe siempre en el último capítulo de mis sueños.
Me quedé en la cama tratando de descubrir unos
raros círculos verdosos que se desdibujaban en el blanco y desvencijado techo
que me cubre de la lluvia y el frio.
¿Serán
cronopios?, pensé, mientras estiraba mis huesos crujientes y adoloridos. Y fue
que recordé que este 26 de agosto estarías cumpliendo, querido Cortázar, tus
primeros cien años de vida eterna.
Como no te conocí y nunca supe donde vivías,
me antojé de ir al cementerio de Montparnasse para festejar en ese lugar medio
snobista, donde desde hace años te tomas un descanso de este incomprensible
mundo de los vivos.
Para nadie es un secreto las tertulias
escandalosas con tus vecinos de barrio –digo, de bóvedas- donde entre vinos y
cigarrillos se burlan de los transeúntes cabizbajos que pasean las calles del
cementerio.
Te imagino escuchando los últimos poemas de
Tristan Tzara, las historias de Beckett, las polémicas filosóficas de Sartre y
Simone, o las tristezas de Vallejo.
Claro que fue imaginario, casi surrealista
mi viaje a Paris en calzoncillos. Como no tengo ni visa ni dinero para viajar
hasta allí, saqué boletos en mi cama, cerré los ojos, obvié a aeromozas y
aduaneros y me vi en la Ciudad Luz, buscándote para compartir un café en la
puerta del teatro de Champs-Élysées, donde alguna vez tuviste el majadero
capricho de inventar esa palabrita que hoy repiten hasta el cansancio todos los
pseudo-intelectuales que jamás han sabido leer Rayuela como sugeriste.
De todos modos tú eres el Cronopio mayor, el
grandísimo Cronopio, así que será un placer me acompañes a escuchar la trompeta
de Armstrong, y le pediremos que cante Hello Dolly solo para nosotros dos,
aunque él no entienda que carajo hace el gran Cortázar paseando por París con
un desconocido periodista cubano.
Ayyy… Julio Florencio, el negro maravilloso
no sabe que por ti aprendí a dibujar fuera del margen de mis libretas de
apuntes, que fuiste tú el que me enseñó a escribir poemas sin rima y que si
puedo deambular verde y húmedo en mis silencios nocturnos, fue por leerte hasta
el desvelo en mis años juveniles.
Por tu culpa todavía me siento, muchas
veces, como un Horacio Oliveira, vagando por los puentes (el del río Almendares
es el más cercano) buscando a una amante que no es Maga ni me hace caso, y que
solo la escucho hablando en la radio cada mediodía.
No me preguntes por qué te he seguido hasta aquí.
Hace 53 años viniste por última vez a mi Cuba y se te olvidó llevarme de regalo
unas marugas, y como castigo me leí tus libros, y me dejaste descubrir que eres
uno de los autores más innovadores y originales de tu tiempo.
Contigo descubrí que lo real y lo
fantástico, se entremezclan en ese realismo mágico, casi surrealista, que nos
deja seguir soñando sin desanudar las botas.
¡Cuánta falta nos haces en estos tiempos
difíciles!
Por eso no me levantaré de la cama.
Sencillamente porque no me da la gana, y brindaré con un té de hojas de naranja
por tu glorioso centenario, Julio Cortázar, amigo.
La
Habana, 26 de agosto 2014
viernes, 8 de agosto de 2014
Roig de Leuchsenring: El primer Historiador de La Habana
No fue ni
pretendió ser un hombre perfecto ni infalible, pudo cometer algunos errores,
sin embargo al final de su vida, sin haber amasado nada de lo que pretendió su
familia, se convirtió en un defensor de la causa de esta isla.
"Eusebio Leal Spengler"
Emilio Roig de Leuchsenring. Historiador, etnólogo, periodista y
patriota cubano. Primer Historiador de La Habana.
Nació el 23 de agosto
de 1889
en La Habana y
muere el 8 de agosto de 1964 a la edad de 75 años.
Cursa sus primeros
estudios en el antiguo Colegio de Belén de La Habana.
Aún siendo un joven estudiante publicó su primer artículo, “Impresiones de viaje” en el
periódico Diario de la Marina.
El ejercicio del periodismo
lo mantuvo activo en el oficio, escribió sobre diversos géneros especialmente artículos
costumbristas y la crítica política
y literaria. Publicó investigaciones históricas y artículos de actualidad.
En el año 1908 se
graduó de Bachiller en Letras y en Artes en el Instituto de la Habana y en 1912 su trabajo “¿Se puede vivir en La Habana sin un centavo?”
ganó el primer premio en el concurso de artículos humorísticos convocado por la
revista El Fígaro. Colaboró en la Revista Jurídica (1912-1913). Desde 1913 fue
redactor y jefe de redacción de Gráfico.
Director de la Revista de Derecho (1913-1917). Jefe de despacho
del Primer Congreso Jurídico Nacional
(1916).
Redactor de la revista Social (1916-1920).
Se graduó en la Universidad de La Habana de Doctor
en Derecho Civil y Notarial en 1917.
Estuvo siempre en
el grupo de vanguardia de la sociedad, fue un revolucionario comprometido con
las causas justas y democráticas.
Fue miembro de la Liga Antiimperialista de Cuba,
fundada por Carlos Baliño y Julio Antonio Mella, y del Grupo
Minorista, donde cierran filas junto a Rubén Martínez Villena y Juan
Marinello, como escritor revolucionario junto a Alejo
Carpentier.
Integró a
intelectuales de diversas tendencias a la lucha por rescatar la historia, los
valores nacionales y contra el colonialismo y el imperialismo, para ello
desarrolló el estudio científico de la Historia de Cuba.
Trabajó por la
preservación y restauración de lugares patrimoniales. Impartió conferencias en
eventos nacionales e internacionales, luchó incansablemente a favor de la paz y
la igualdad social en Cuba
y el mundo. Creó instituciones de amistad con México,
Puerto Rico,
España
Republicana, República Dominicana, la Unión Soviética, etc. Fue un activo luchador contra
las dictaduras, el fascismo, el falangismo y el antisemitismo.
Apoyó la Protesta de los Trece y se
integró a la Falange de Acción Cubana. Su
bufete era el punto de reunión del Grupo
Minorista. En 1924 Jorge
Mañach lo consideraba el jefe de los Minoristas y fue el cronista
de este movimiento regenerador.
De 1927 a 1935 fue Comisionado
intermunicipal de La Habana.
En 1939 Miembro de la Liga Antifascista
a favor de la República
española.
El primero de julio de 1935 se le designó Historiador de la Ciudad de La Habana, cargo que mantuvo
hasta su muerte. A iniciativa suya se creó la Oficina del Historiador de
la Ciudad en 1936, de cuya organización
se hizo cargo. Se ocupó además de sus ediciones, como los Cuadernos de historia habanera, las Actas capitulares del Ayuntamiento de La Habana y la Colección histórica cubana y americana. Ingresó
en 1938
en la Academia de la
Historia.
Fundador en 1940 y presidente de la Sociedad Cubana de
Estudios Históricos e Internacionales. Periodista colegiado en 1943. Dirigió el Archivo
Histórico Municipal. Fue miembro de la Junta Nacional de
Arqueología y Etnología, del Colegio Nacional de Periodistas, de la Comisión de Monumentos,
Edificios y Lugares Históricos y Artísticos Habaneros, de la Sociedad Cubana de
Derecho Internacional, del Colegio de Abogados de La Habana y de otras
instituciones.
En 1942 es electo Presidente
de la Sociedad
de Librepensadores de Cuba. Es miembro de la Corporación de Turismo
de Cuba. Preside y organiza el Primer
Congreso Nacional de Historia y los sucesivos.
En 1944, miembro de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología.
Integra la directiva del Instituto de
Intercambio Cultural Cubano-Soviético.
Siempre tuvo
presente en sus artículos el pensamiento antiimperialista de Martí
y la penetración imperialista en las relaciones entre Cuba y Estados
Unidos.
En su bibliografía
se demuestra su extenso estudio de la política de los Estados Unidos por
adueñarse de la Isla. Entre sus libros más trascendentes figuran: Historia de la Enmienda Platt, Una interpretación de la realidad cubana (1935), Cuba no debe su independencia a los Estados
Unidos (1950), Martí
antimperialista (1953), La Guerra Hispano Cubano Americana fue ganada por el
lugarteniente general del Ejército Libertador Calixto García Iñiguez (1955), La iglesia católica y la Independencia de
Cuba(1958),
Máximo Gómez,
el libertador de Cuba y el primer ciudadano de la República (1959),
Hostilidad permanente de los Estados
Unidos contra la independencia de Cuba (1960), Tradición antimperialista de nuestra Historia (1962).
jueves, 7 de agosto de 2014
El poeta indio
“Cuando mi voz calle con la muerte, mi
corazón te seguirá hablando”
Rabindranath Tagore, Poeta, narrador, dramaturgo, filósofo, músico,
ensayista y pintor nació en Calcuta, la India el 7 de mayo de 1861 y murió el 7 de agosto de 1941.
Su poesía delicada
y bella mantiene un sello de profundo lirismo en la que introduce su filosofía
espiritual y humana. Sus obras,
escritas con delicado estilo y hondamente místicas han sido traducidas a casi todos los idiomas.
En 1913 se convirtió
en el primer Nobel no europeo en obtener este reconocimiento.
Fue un gran luchador
por la paz.
Se le considera el más importante escritor hindú y uno de los grandes
humanistas del siglo pasado.
En 1883 contrajo matrimonio
con una joven de 16 años, y a partir de entonces se dedicó a administrar los
bienes de la familia, de su esposa y a viajar por toda Bengala.
En 1901 fundó una escuela en
Santiniketan (Hogar de la Paz),
en la que estructuró un sistema pedagógico que defendía la libertad intelectual
del ser humano. Fue un imán para grupos internacionales de talentosos
estudiantes, artistas, lingüistas y músicos. Tagore dedicó prodigiosas
cantidades de energía a obtener fondos para esta escuela, utilizando también lo que ganó
con el Premio Nobel.
Publicó el ensayo
político “El movimiento nacional” en
el que se pronuncia en favor de la independencia de su país. Más adelante en 1910 apareció "La ofrenda lírica",
una de sus obras más conocidas.
Este hombre
revolucionó la literatura bengalí con obras tales como El hogar y el mundo
y Gitanjali y lo extendió con multitud de poemas, cuentos, cartas,
ensayos y pinturas.
Fue también un
sabio y reformador cultural que modernizó el arte bengalí desafiando las
severas críticas que hasta entonces lo vinculaban a unas formas clasicistas. Escribió
varias canciones apoyando el movimiento indio de independencia, dos de ellas
son ahora los himnos nacionales de Bangla Desh
y la India:
el Amar Shonar Bangla y el Jana-Gana-Mana.
A partir de 1912
recibió numerosas invitaciones para pronunciar conferencias en Europa, EE. UU y
algunos países asiáticos, labor que le sirvió para acrecentar su prestigio.
Durante la I Guerra
Mundial, y al agudizarse la agitación en la India, tuvo que definir su postura política y
adoptó una postura pacifista exenta de nacionalismo. En sus últimos años se
dedicó casi por completo a la administración de su centro de estudios, que a
fines de 1921 se convirtió en universidad internacional con el nombre de Visva
Bharati, y fue declarada Universidad Estatal en 1951.
De su extensa
producción literaria cabe citar además los dramas Kacha y Devayani (1894), El
cartero del rey (1913), Ciclo
de la primavera (1916) y La
máquina (1922); las novelas Gora
(1910) y La casa y el mundo
(1916); los poemarios La luna nueva
(1913), El jardinero (1913) y La fugitiva (1918), y algunas
colecciones de sus conferencias, como Sadhana
(1912) y La religión del hombre
(1930). Unos días antes de morir escribió el poema “La Muerte”, que es su última
obra.
Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1913.
Te Amo, Perdóname Mi Amor
Te amo, sí ¡Perdóname mi amor!
Pajarito que yerras tu camino, como tú, estoy cazada.
Cuando mi corazón se estremeció de dicha,
perdió su velo y se quedó desnudo.
Cúbrelo tú de piedad, ¡y perdóname mi amor!
Si no puedes amarme, ¡perdóname mi pena!
¡Pero no me mires así, desde tan lejos!
Me arrastraré callada a mi rincón
y me sentaré en la sombra, tapando con mis dos manos
la vergüenza desnuda. No me mires, no me mires,
¡y perdóname mi pena!
Si me amas, ¡perdóname mi alegría!
No te rías de mi descuido porque ves que mi corazón
se me va en este mar de ventura.
Cuando me siente yo en mi trono,
y reine sobre ti, tirana de mi amor;
cuando, como una diosa, yo te conceda mis favores,
sé tú indulgente con mi orgullo,
¡y perdóname mi alegría!
Konstantín Stanislavski: Director y maestro de la actuación
"El actor debe conseguir encontrarse en un
ambiente de auténtica verdad interior… Sólo un arte lleno de experiencias
directas y vitales del actor puede transmitir los matices impalpables y toda la
profundidad de la vida interior de un personaje. Sólo un arte así puede
enriquecer la experiencia espiritual del espectador"
Konstantín
Serguievich Stanislavski, muere un día como hoy, el 7 de agosto de 1938 a la edad de 75 años en
la URSS.
Nació el 5 de enero
de 1863
en Moscú,
Rusia.
Actor y director teatral de fama mundial. Creador del método interpretativo
Stanislavski.
De muy joven formó
su primera compañía con sus hermanos y algunos primos y se estrenó en 1877 con un vaudeville
representado en el pequeño teatro construido en la finca propiedad de su
familia. Su interés en ser actor nació inmediatamente. Tuvo que
trasladarse a París
para trabajar en los negocios de su padre, ya en la capital francesa actuó en
compañías de aficionados y conoció a un actor polaco a punto de retirarse
llamado Stanislavski, cuyo nombre adoptó para trabajar bajo seudónimo y poder
realizar sus experimentos e investigaciones teatrales con mayor libertad.
En 1888 es nombrado
director de la Sociedad de Artes y
Letras y la subsidia con su propia fortuna personal. Esta agrupación
semiprofesional sin teatro propio, tenía como objetivo agrupar a profesionales
de las distintas ramas del arte y presentar espectáculos para los socios.
Stanislavski se
despoja de todos los clichés, los trucos teatrales falsos, basando su actuación
en la observación de la vida real, en el comportamiento real. Actúa en clásicos
del dramaturgo francés Molière, Georges Dandin, y del
escritor romántico ruso Alexander Pushkin, El avaro caballero,
ganando una valiosa experiencia en la actuación y en la dirección de
profesionales experimentados que estuvieron involucrados con la Sociedad de Artes y Letras. En 1898, junto al autor
teatral Vladimir Nemirovich-Danchenko fundó el Teatro de Arte de Moscú,
que puso en escena las grandes obras de Chéjov. Pronto empezó a desarrollar su
sistema de interpretación que pretendía que el mundo emotivo de los personajes
fuera proyectado al espectador de forma verídica y alejado de toda
artificialidad, en un efecto de «realismo psicológico» y junto al éxito de las
obras de Chéjov, Gorki y otros escritores contemporáneos, la perfecta
eficiencia de la compañía, la magia de la puesta en escena y el singular
talento de él como director convirtieron este teatro en uno de los más
importantes de su época.
Dánchenko comparte
la insatisfacción de Stanislavski con el estado del teatro ruso. Rechazaban el
teatro de la época y querían crear un nuevo tipo dedicado a los
altos estándares de actuación y producción. El objetivo fundamental consistía
en que el teatro fuera también una herramienta de educación. Sus ideas
reformistas concluyen que para fundar un teatro de alta categoría era importante la
elección del reparto de actores y que el teatro debía ofrecer condiciones y
comodidad para mayor satisfacción de los mismos. Plantean que aquel que se
dedica al teatro debe ser un ejemplo de higiene mental y física.
Su pretensión era elevar
el nivel del teatro ruso, eliminando los malos hábitos arraigados en los actores y
elevando su profesionalidad. Es por eso que decide aumentar el número de ensayos
y reducir el de estrenos. Relanza el Teatro
de Arte de Moscú bajo los moldes soviéticos.
Paralelamente a su
trabajo como director y actor, Stanislavski llevó a cabo una importantísima
labor como pedagogo, creando el llamado "método de las acciones
físicas", conocido también como "sistema Stanislavski", que consiste
básicamente en hacer que el actor experimente durante la ejecución del papel
emociones semejantes, parecidas a las que experimenta el personaje interpretado.
Para ello se recurre a ejercicios que estimulan la imaginación, la capacidad de
improvisación, la relajación muscular, la respuesta inmediata a una situación
imprevista, la reproducción de emociones experimentadas en el pasado, la
claridad en la emisión verbal.
El
"sistema" a esta altura se había convertido en el método de trabajo del
Teatro de Arte y Stanislavski enseñaba a una nueva generación de actores y
directores.
Estimulaba a sus alumnos para que llegaran a
conocerse a sí mismos y, por lo tanto, a controlar y medir los movimientos
libres de su subconsciente, por medio de un conocimiento vigilante y riguroso.
Su objetivo era hacer surgir del hombre al actor, identificando su expresión
con la sinceridad, y el arte con la verdad. No se aspira a una interpretación natural,
sino a una interpretación verdadera; no se trata de representar los
sentimientos, sino de experimentarlos realmente en la escena con la ayuda de la llamada "memoria
emotiva".
En sus últimos años
una parálisis progresiva le alejó del escenario, pero continuó su labor como
director y pedagogo al frente del Teatro de Arte y del Estudio de Ópera del Teatro Bolshói.
Stanislavski nos deja un gran legado literario,
además de dejar numerosas notas y apuntes, que han sido
publicados tras su muerte, escribió dos libros: "Mi vida en el arte" y "El trabajo del actor sobre sí mismo".
En 1957 se publica póstumo su libro "El trabajo del actor sobre el personaje",
que aborda la caracterización física de los actores, el vestuario, la expresión
corporal, la plasticidad del movimiento, la contención y el control, la dicción
y el canto, la acentuación y la expresividad, el ritmo en el movimiento y el
lenguaje y la ética teatral, da fe de la riqueza de experiencias, el talento
didáctico y el sentido dramático del gran actor y director de escena.
Mantuvo estrechas relaciones con Chéjov, Gorki y en numerosas ocasiones
puso en escena las obras de Ibsen, Goldoni y Hauptmann, entre otros autores.
En 1947, siguiendo las enseñanzas de
Stanislavski, se fundó en Nueva York el Actor's Studio, la famosa escuela de
interpretación dirigida por Lee Strasberg.
En 1917 fue nombrado Miembro de la Academia de Ciencias de San Petersburgo y en 1936 Artista del
Pueblo.
Su método que influyó en todos los medios
de expresión escénica a nivel internacional se mantiene vigente y es de
obligado estudio en todas las esferas de la actuación, nutriendo de
conocimiento y profesionalidad a los actores y a los movimientos escénicos.
Con este pequeño homenaje recordamos al
maestro de la interpretación Konstantín Stanislavski.
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