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jueves, 4 de mayo de 2017

“David cambió mi vida“


El biólogo David de Polvo en el viento
Rodolfo Faxas, actor, presentador y director de televisión, se hace popular entre la teleaudiencia cubana con el personaje de David, un joven biólogo marino protagonista de Polvo en el viento, bajo la dirección de Xiomara Blanco.

-¿De qué modo llegas a esa telenovela y qué significó para ti?
Telenovela Polvo en el viento
Belkis Quintero, asistente de dirección de la Televisión Cubana -con quien había trabajado antes-, me llamó para hacer el casting de uno de los personajes. Por curiosidad leí escenas del protagónico David, me enamoré de su fuerza, ganas de vivir, errores… Días después me llamaron porque el actor que lo iba a interpretar había dejado la serie y la directora quería verme como David. Le debo mucho como actor y persona. Me preparó para la popularidad que se avecinaba, fue una experiencia única. Ese personaje cambió mi vida”.

- ¿Cómo te formas en la actuación?
      Aunque no he sido formado en ninguna escuela de enseñanza artística, creo que la preparación académica de nuestras escuelas de arte puede catalizar la formación de un actor.  
      Conté con un maestro que me dio muchas herramientas y me transmitió su experiencia. Por dos años fui alumno de Raúl Eguren en su curso-taller de actuación. Con la ayuda del propio Raúl y de Pedrito Silva, actor, llegué a la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños para trabajar como actor en los ejercicios de los alumnos, y fue ahí donde me descubrí como director.

 - Tuve la oportunidad de conocerte como profesor de teatro en la Universidad de Ciencias
Pedagógicas. ¿Cómo sin ser graduado de arte alcanzas esa condición?
María Luisa Brito, directora de TV me pidió ayuda para impartir clases de teatro en la Licenciatura de Instructores de Arte. Aunque no tenía formación académica, ella confió en mi preparación e insistió que estudiara los programas. En este proceso me enamoré de la docencia, estudié y busqué información para prepararme y esto me ayudó a comprender que enseñando se aprende, ayudándome así en mi propia formación. Lo asumí y me siento satisfecho. Gracias a esa experiencia siento placer cuando muchos alumnos me llaman "profe".

El personaje de Amado en la obra Una casa colonial
-¿Has hecho teatro?
Hice varias obras, te puedo nombrar Una casa colonial, bajo la dirección de su autor Nicolás Dorr. Fue maravilloso e inolvidable. El teatro te retribuye al momento, sientes la aceptación o no del público instantáneamente. Me gustaría volver a las tablas.

-¿Cómo te conviertes en director de televisión?
Durante mi carrera como actor, en ocasiones, me sorprendían "dirigiendo" mis propias escenas. Siempre les traía, a los directores, una propuesta. Un día supe de un curso para directores de TV, me presenté con avales de mis propios maestros y me aceptaron. Después de casi dos años me gradué.

-¿Qué tienes previsto para el futuro?
En principio, dirigir mis propios proyectos, aunque no voy a abandonar la actuación. Creo que en Cuba tenemos un manantial de ideas para materializar. Del cine tengo una deuda conmigo. Recuerdo la actuación en Kangamba, El Cuerno de la abundancia…, pero quisiera hacer un protagónico. Por lo demás, vivir intensamente como profesional, padre, esposo, amigo. Ser cada vez más, una mejor persona”.

En la película Kangamba













En la película El cuerno de la abundancia con las actrices Laura de la Uz y Mirta Ibarra




























En entrevista a la actriz Rosita Freyre para el programa
Entre tú y yo.








jueves, 7 de agosto de 2014

Konstantín Stanislavski: Director y maestro de la actuación



"El actor debe conseguir encontrarse en un ambiente de auténtica verdad interior… Sólo un arte lleno de experiencias directas y vitales del actor puede transmitir los matices impalpables y toda la profundidad de la vida interior de un personaje. Sólo un arte así puede enriquecer la experiencia espiritual del espectador"


Konstantín Serguievich Stanislavski, muere un día como hoy, el 7 de agosto de 1938 a la edad de 75 años en la URSS.
Nació el 5 de enero de 1863 en Moscú, Rusia. Actor y director teatral de fama mundial. Creador del método interpretativo Stanislavski.
De muy joven formó su primera compañía con sus hermanos y algunos primos y se estrenó en 1877 con un vaudeville representado en el pequeño teatro construido en la finca propiedad de su familia. Su interés en ser actor nació inmediatamente. Tuvo que trasladarse a París para trabajar en los negocios de su padre, ya en la capital francesa actuó en compañías de aficionados y conoció a un actor polaco a punto de retirarse llamado Stanislavski, cuyo nombre adoptó para trabajar bajo seudónimo y poder realizar sus experimentos e investigaciones teatrales con mayor libertad.
En 1888 es nombrado director de la Sociedad de Artes y Letras y la subsidia con su propia fortuna personal. Esta agrupación semiprofesional sin teatro propio, tenía como objetivo agrupar a profesionales de las distintas ramas del arte y presentar espectáculos para los socios.
 Stanislavski se despoja de todos los clichés, los trucos teatrales falsos, basando su actuación en la observación de la vida real, en el comportamiento real.  Actúa en clásicos del dramaturgo francés Molière, Georges Dandin, y del escritor romántico ruso Alexander Pushkin, El avaro caballero, ganando una valiosa experiencia en la actuación y en la dirección de profesionales experimentados que estuvieron involucrados con la Sociedad de Artes y Letras. En 1898, junto al autor teatral Vladimir Nemirovich-Danchenko fundó el Teatro de Arte de Moscú, que puso en escena las grandes obras de Chéjov.  Pronto empezó a desarrollar su sistema de interpretación que pretendía que el mundo emotivo de los personajes fuera proyectado al espectador de forma verídica y alejado de toda artificialidad, en un efecto de «realismo psicológico» y junto al éxito de las obras de Chéjov, Gorki y otros escritores contemporáneos, la perfecta eficiencia de la compañía, la magia de la puesta en escena y el singular talento de él como director convirtieron este teatro en uno de los más importantes de su época.
Dánchenko comparte la insatisfacción de Stanislavski con el estado del teatro ruso. Rechazaban el teatro de la época y querían crear un nuevo tipo dedicado a los altos estándares de actuación y producción. El objetivo fundamental consistía en que el teatro fuera también una herramienta de educación. Sus ideas reformistas concluyen que para fundar un teatro de alta categoría era importante la elección del reparto de actores y que el teatro debía ofrecer condiciones y comodidad para mayor satisfacción de los mismos. Plantean que aquel que se dedica al teatro debe ser un ejemplo de higiene mental y física.
Su pretensión era elevar el nivel del teatro ruso, eliminando los malos hábitos arraigados en los actores y elevando su profesionalidad. Es por eso que decide aumentar el número de ensayos y reducir el de estrenos. Relanza el Teatro de Arte de Moscú bajo los moldes soviéticos. 

Paralelamente a su trabajo como director y actor, Stanislavski llevó a cabo una importantísima labor como pedagogo, creando el llamado "método de las acciones físicas", conocido también como "sistema Stanislavski", que consiste básicamente en hacer que el actor experimente durante la ejecución del papel emociones semejantes, parecidas a las que experimenta el personaje interpretado. Para ello se recurre a ejercicios que estimulan la imaginación, la capacidad de improvisación, la relajación muscular, la respuesta inmediata a una situación imprevista, la reproducción de emociones experimentadas en el pasado, la claridad en la emisión verbal.
El "sistema" a esta altura se había convertido en el método de trabajo del Teatro de Arte y Stanislavski enseñaba a una nueva generación de actores y directores.
 Estimulaba a sus alumnos para que llegaran a conocerse a sí mismos y, por lo tanto, a controlar y medir los movimientos libres de su subconsciente, por medio de un conocimiento vigilante y riguroso. Su objetivo era hacer surgir del hombre al actor, identificando su expresión con la sinceridad, y el arte con la verdad. No se aspira a una interpretación natural, sino a una interpretación verdadera; no se trata de representar los sentimientos, sino de experimentarlos realmente en la escena con la ayuda de la llamada "memoria emotiva".

En sus últimos años una parálisis progresiva le alejó del escenario, pero continuó su labor como director y pedagogo al frente del Teatro de Arte y del Estudio de Ópera del Teatro Bolshói. 
 Stanislavski nos deja un gran legado literario, además de dejar numerosas notas y apuntes, que han sido publicados tras su muerte, escribió dos libros: "Mi vida en el arte" y "El trabajo del actor sobre sí mismo". 

En 1957 se publica póstumo su libro "El trabajo del actor sobre el personaje", que aborda la caracterización física de los actores, el vestuario, la expresión corporal, la plasticidad del movimiento, la contención y el control, la dicción y el canto, la acentuación y la expresividad, el ritmo en el movimiento y el lenguaje y la ética teatral, da fe de la riqueza de experiencias, el talento didáctico y el sentido dramático del gran actor y director de escena.
Mantuvo estrechas relaciones con Chéjov, Gorki y en numerosas ocasiones puso en escena las obras de Ibsen, Goldoni y Hauptmann, entre otros autores.
En 1947, siguiendo las enseñanzas de Stanislavski, se fundó en Nueva York el Actor's Studio, la famosa escuela de interpretación dirigida por Lee Strasberg.
En 1917 fue nombrado Miembro de la Academia de Ciencias de San Petersburgo y en 1936 Artista del Pueblo.
Su método que influyó en todos los medios de expresión escénica a nivel internacional se mantiene vigente y es de obligado estudio en todas las esferas de la actuación, nutriendo de conocimiento y profesionalidad a los actores y a los movimientos escénicos.
Con este pequeño homenaje recordamos al maestro de la interpretación Konstantín Stanislavski.