Mostrando las entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de julio de 2025

Para ti, en tu día

Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,
todo llanto nos crispa, venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.
Y cuando se tienen dos hijos
se tienen todos los hijos de la tierra,
los millones de hijos con que las tierras lloran,
con que las madres ríen, con que los mundos sueñan...
  -  Andrés Eloy Blanco, “Los hijos infinitos”.

 

La distancia según definición es considerada un espacio entre una persona o una cosa y otra.
Todos hemos relacionado la distancia con el espacio físico, pero claro que alcanza lo emocional. 
Hoy hablo de la distancia geográfica, a propósito del primer cumpleaños de Carla que pasamos separados de ella. 
En estos últimos tiempos son muchas las familias que tienen algún ser querido viviendo en otras tierras, y me ha tocado también experimentar el sentimiento que lleva esa condición.
Hemos sobrellevado la separación, lo mejor que hemos podido, manteniendo siempre el amor, la confianza y el compromiso familiar.
Alimentamos y robustecemos los sentimientos de amor entre madre e hija y de hermanos, con la seguridad de que volveremos a encontrarnos pronto para celebrar el reencuentro.
La lejanía nos ha supuesto una valoración más fortalecida de nuestra intimidad, comprensión y ternura. Hoy somos más comprensivas, más fuertes, más nosotras.
Hoy mi querida hija Carla está cumpliendo 36 años y es el primero que no podremos celebrar juntas físicamente, pero la conexión emocional y profunda diaria nos mantiene cada vez más cerca. 
Hija, no dudes que todos estamos orgullosos de ti. 
Te deseamos en este aniversario muchas felicidades, salud y amor. Disfruta de las flores, la comida, la música.
Feliz de saber  que las fuerzas del bien conspiran para que sientas contigo estas líneas. 

Hermosa y querida hija Carla. 
Es la primea vez que pasas un cumpleaños lejos de tus seres queridos.
Tu hermano y yo estaremos felices de saberte bien de salud y rodeada y cuidada por personas que te acogieron y quieren como si fuéramos nosotros mismos. 
 Disfruta tus lindos 36 años, que parecen 30.
Cuídate mucho que celebraremos pronto. 
Te amamos siempre.
Tu hermano, tus sobrinos y tu mamá.


viernes, 22 de abril de 2016

Nunca te dije...



Quedaron guardados en mi computadora otros escritos de cuando mi hija Carla escribía, ya no lo hace, no sé por qué. Quizás aquella musa que convivía con ella se haya mudado, quizás le pesen las letras, quizás, sencillamente el deseo vuele inalcanzable.
Lo cierto es que aquí traigo otro mensaje de aquella época en que las letras teñían el papel de sentimientos y sinsabores.


Nunca te dije…
Desde la última vez que te vi, recuerdas, cuando íbamos caminando? quise decirte algo, pero en ese momento ya llegaba a la esquina donde terminaban mis pasos, y tú, seguías los tuyos por tu camino. Quería gritártelo luego; pero estaba montada sobre ruedas y ya te veía muy lejos. Cuando volví a verte, después de algún tiempo, quise sujetarte la mano; que pena!, ya llegaba el ómnibus en ese momento y subías, solo corrió el aire caliente de esta Habana por mis dedos. Esa vez que te vi, tenías la mirada triste, y yo, yo quería ser alegría para abrazarte y hacerte sentir mejor, poner color a tu risa y luz a tus ojos. Volví a verte, y tenías algo que contarme… Me alegraba que confiaras en mí, al menos, ser alguien con quien compartirías tus historias, pero… yo moría por decirte lo mucho que te amaba.
Hace algún tiempo que no nos vemos, y deseo tanto tocarte y escucharte!…es que también extraño tu voz. Hace mucho que no hablamos, debes tener una nueva confidente, alguien que escuche día a día cómo te va el trabajo, qué comiste hoy o cuánto sudaste por la tarde, pero, quién te mirará a los ojos y se fijará lo perfecta que es tu barba?.
Es posible que tenga la fuerza para decirte, lo que yo, aquel día y muchos otros días, no te pude decir, y quién sabe, si ella pueda aferrarse a tus labios y colgarse de tus brazos. 
Y quizás le des esa oportunidad que tanto yo imaginé tener, y quizás ella consiga lo que no te gusta hacer, y nunca hiciste.
Tocaste sus pies?



martes, 15 de abril de 2014

Nunca te irás del todo



   Buscando temas que me inspiraran a escribir para el inicio de mi blog, he encontrado en una carpeta de mi laptop un texto en formato de Word con el nombre Nunca te irás del todo.
   Siendo yo muy atrevida y curiosa y sabiendo que mi hija Carla tiene total acceso a este equipo me dispuse rauda y veloz a abrir y leer aquel título tan atrayente.
   Para sorpresa mía estaba frente a un sentimiento muy íntimo, me sentí mal sabiendo que había traspasado su intimidad y aún más cuando después de beberme rápidamente aquel escrito descubrí a quién iba dirigido.
   No pude menos que disculparme y explicarle la verdad de por qué había leído aquello.
   Al ella conocer mi intención de escribir me ha autorizado a publicarlo en mi blog.
   Si la persona a quien va dirigido este escrito se identificara sé que va a entender perfectamente mi complicidad en hacerlo público.

Nunca te irás del todo.
    Quiero publicar, o mejor, dedicarte algo especialmente para ti.
   Leyendo lo que escribes y viendo tantas cosas lindas que te vienen a la mente, me inspiras el deseo de hacerte la guerra y conjugar tu verbo.
   Si piensas que no tengo armas para responder tus asaltos de letras, te demostraré lo contrario llenándote de palabras envueltas de recuerdos y pasión, como cuando pintaba la casa de color rosa mientras tú solo me mirabas en el espejo de tus ojos, así como esperarte, cada tarde, para recargarme de besos y abrazos, y algún que otro café.
   Te tengo aún en mis pupilas -y no es un recuerdo vago- tengo recién tu mano sobre la mía.
   No quiero nombrar quién ha sido el que me ha inspirado a escribir,- bien lo sabes- solo quiero devolverte un disparo de bellas palabras, para que no me quede el deseo colgado en el calendario sin poder hacerlo realidad.
   Aquí te va, desde lo más profundo de mí y mis recuerdos estas sencillas palabras. A ti, que nunca te irás del todo; porque todavía queda tu olor en mi almohada.