jueves, 18 de febrero de 2016

Día del Instructor de Arte


Con la llegada de los instructores de arte se consolida la escuela como la institución cultural más importante de la comunidad. 
- Fidel Castro 

Muchos saben de mi dedicación, amor, respeto y orgullo por la labor de los instructores de arte y es por eso que quiero dejar un pequeño homenaje.
También así quiero recordar a Olga Alonso, a Bebo Ruíz, a Raúl Pomares, maestros e instructores de muchas generaciones. Y a los más nuevos y jóvenes que me rodean y que fueron formados por tan bonita profesión.
Al final les dejo también el link de la entrevista de la periodista Madeleine Sautié a Carla Prieto Ibáñez, un lindo homenaje a estos profesores.

Olga Alonso González, Nació el 18 de febrero de 1945 Instructora de Arte de la manifestación de Teatro, de procedencia obrera y del municipio capitalino de San Miguel del Padrón.
Al triunfo de la Revolución estudiaba en la escuela de Comercio de Ayestarán incorporándose a la Asociación de Jóvenes Rebeldes. También a la Federación de Mujeres Cubanas, y a los Comités de Defensa de la Revolución.
En 1961, ingresa en la Escuela Nacional de Instructores de Arte, graduándose en la misma, el 6 de septiembre 1963, en la especialidad de Teatro, como Primer Expediente. Tenía grandes condiciones, además de teatrista, como intérprete de danza moderna y una gran pasión por la literatura. En Fomento, Villa Clara, creó grupos de aficionados integrados por niños y adultos.
Creó campañas de buen hablar entre los campesinos, propició la creación de los Consejos Populares de Cultura, se integró como maestra en las aulas de seguimiento, desarrolló a los jóvenes con mayores posibilidades como monitores para extender las ramas del Arte y fundó bibliotecas.
A pesar de la distancia que la separaba de su familia y las difíciles condiciones en las que tenía que trabajar, la multifacética joven se sentía feliz. Su fructífera y breve existencia estaría vinculada para siempre a la cultura, y en especial a la enseñanza artística.
El día 4 de marzo de 1964, el vehículo en que viajaba para poder llegar donde un grupo de campesinos a impartirles clases, sufrió desperfectos, se volcó y lamentablemente murió instantáneamente.
Su trabajo, su amor y dedicación es el mejor legado a las nuevas generaciones de instructores de arte.
Por su destacada labor se instituyó en Cuba el día 18 de febrero, fecha de su natalicio; como el Día del Instructor de Arte. 
El 14 de abril de 1961 se inaugura la Primera Escuela Nacional de Instructores de Arte en Cuba (ENIA). Esta primera ENlA surgió paralelamente a la Campaña Nacional de Alfabetización. Los graduados de la ENlA debían encauzar las aptitudes y vocación por el arte a los estudiantes, trabajadores, campesinos y amas de casa.  
En la década de los 80 cuando una parte importante de los jóvenes graduados de la ENlA abandonaron su trabajo como Instructores de Arte, muchos porque se convirtieron en artistas profesionales, se deciden crear las EPIA (Escuelas Provinciales de Instructores de Arte). Así cada provincia traza una política de graduación según las necesidades de las Casas de Cultura.  A finales del 80 y principio de los 90 surge la ENIT (Escuela Nacional de Instructores de Arte).
En el año 2000 se crean las nuevas Escuelas de Instructores de Arte (EIA) con el Programa de la Batalla de Ideas y en el 2004 se produce la primera graduación.
Así  se consolida la escuela como la institución cultural más importante de la comunidad, pues los resultados de su labor se reflejan en el seno de la familia y en toda la sociedad y el trabajo de estos profesionales se proyecta más allá de la institución escolar, dependiendo del vínculo con el resto de las instituciones culturales y sociales.
Diversos autores afirman que con la presencia responsable del instructor de arte, en la institución educativa se enriquece el sistema de trabajo con los niños, adolescentes y jóvenes. El camino que abren hacia la formación de la sensibilidad, la apreciación y la creación de las artes entre los más jóvenes, coincide con el propósito de crear una cultura general integral masiva en el pueblo.
La función docente del instructor de arte es de mucha importancia pues constituye una enseñanza y formación para los procesos de creación artística y promoción cultural. Preserva la cultural artística y la cultura general, las tradiciones y los valores culturales en los niños, jóvenes y la comunidad en general.
El Consejo Nacional de Casas de Cultura otorga cada dos años el Premio “Olga Alonso” como justo reconocimiento a la labor artístico cultural que realizan los Instructores de Arte. Se hace entrega el 18 de febrero conmemorando el nacimiento de Olga Alonso y el Día del Instructor de Arte.
Llegue a todos estos porfesionales Muchas felicidades en este día.

miércoles, 20 de enero de 2016

Homenaje al pernicioso


Dejar de fumar no debe ser solo una intención, debe ser solo una decisión

 Llegaba de haber trabajado toda la madrugada y ya acostado me pedía que le prendiera un cigarro. Así fue como mi querido padre mañanas, tras mañanas, sin saberlo, lograba mi gusto por satisfacer su pedido que derivaba en una conversación que nos ponía al tanto, antes de partir a mis clases en el grado sexto de primaria, de lo sucedido el día anterior. 
Ya en 7mo grado, en las escuelas al campo de 45 días, era moda que los muchachos y muchachas fumaran. Nos sentíamos más “maduros”. Yo tenía un trecho andado, prendía todos los días un cigarro de los que papi fumaba marca Ligeros (largos). Entonces comencé a fumar. Escondiéndome de mi madre que todas las semanas llegaba al campamento a visitarme y a lavarme las ropas, pues aún era muy pequeña, decía, y ahí fue donde me descubrieron los restos de picadura en los bolsillos.

Al final me atrapó el maldito. Un hábito que simula y parece ser elegante. Yo disfrutaba del nocivo vicio. Un café, amigos, una conversación, un baile, un descanso… y no podía faltar, ahí estaba el maléfico.

Campañas, consejos de la familia, hijos, amigos, colegas, todos… Mi asma, mi alergia que tanto daño me hacía. Nada me hizo claudicar. Solo pensaba en que no quería dejar el perjudicial, me sentía bien, me gustaba el acto de prenderlo, absorberlo… y quemarlo. No me concebía haciendo una tertulia y no tener mi cajetilla y mi fosforera, inseparables entonces, como hoy el celular.
Y así entre humo, nicotina y cenizas transcurrieron 38 años de mi vida. 

Llegó el momento en que QUISE dejarlo, sí, no quería; pero entonces quise. Y lo dejé.

Este 8 de enero del 2016 se cumplió 10 años sin fumar. 10 años en que dejé al dañino.
Y hoy, después de pasado unos días, me doy cuenta que pasó la fecha del aniversario y no lo celebré, no la recordé. Nunca antes había omitido una celebración que no disfrutara tanto de su olvido. Es que siento que nunca he fumado.                                                   
“FUMAR DAÑA SU SALUD”

domingo, 6 de diciembre de 2015

Orestes sigue contando


“En inmigración como en medicina, es necesario prever”.
                                                                  - José Martí

Después de la recién clausura del Festival de Teatro de La Habana y próximo a la inauguración del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, volví al teatro. 

Esta vez a disfrutar del unipersonal El cuento de Orestes del Grupo Vital Teatro, con la actuación del actor y director Alejandro Palomino y la asesoría dramatúrgica de Amado del Pino.
El Orestes de Homero después de ocho años vuelve de Atenas a vengar la muerte de su padre, vuelve a Mecenas a matar a Egisto, su asesino.
Tocando un tema tan sensible como es la migración, este Orestes moderno nació en Cuba, de padre cubano y madre polaca. Durante los 20 años de emigrante ha sido lacerado por sus vivencias, nostalgias y miedos.
Cuenta Orestes desgarrado y lleno de angustias y dudas, toda la travesía que, desde sus antepasados ha tenido que transitar en busca de una mejoría económica
Así, va adentrándose en las horrendas historias del  paso por la frontera de México a Estados Unidos, o cuando sin esperarlo se convirtió en un héroe salvador de víctimas en el atentado del 11 de septiembre, y también cómo llegó a ser un narcotraficante.

Ahora luego de 20 años sin venir a Cuba se encuentra “atrapado” con sus historias frente a la ventanilla del Control de Pasaportes en el Aeropuerto José Martí de La Habana.
Repite una y otra vez el poder entrar, luchando con la apatía, con el desgano.
Pretende desde sus aprensiones “pasar por esa puerta  para romper la inercia”… en su afán de volver a recuperar sus raíces, sus valores, su verdad.

El tema de la emigración es de mucha carga emocional y afectiva, y la obra logra conmover los sentimientos, porque alguna vez, o de alguna manera todos hemos sufrido las angustias de la emigración.

La obra, presentada con el público en el mismo escenario (como el teatro arena) y la escenografía mínima (una ventana de cristal, una maleta y un banco) hace que la carga emocional cale más en el espectador.
Alejandro Palomino, actor y director logra con su actuación un Orestes convincente de sus cuentos. Logra mantener su incertidumbre, sus vacilaciones, su apatía, su confusión, su realidad.
Y así Orestes-Palomino convence al espectador de lo que sigue haciendo en escena Vital Teatro, a 20 años de fundado.

Alejandro Palomino en el personaje de Orestes


jueves, 3 de diciembre de 2015

Profesión de lucha



“Es la medicina (…) profesión de lucha; necesítase un alma bien templada para desempeñar con éxito ese sacerdocio…”
- José Martí
                                                                         

Carlos J. Finlay
Cada 3 de diciembre se celebra en Cuba el Día de la Medicina Latinoamericana, justo el día del natalicio del sabio Carlos J. Finlay, nacido en Camagüey en el año 1833 y descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, el mosquito Aedes aegypti.
Cuba ha tenido considerables aportes no solo a la medicina latinoamericana sino también en todas partes del mundo.
Los médicos cubanos han desarrollado una historia de salvación y atención a todos los enfermos del mundo. Contribuyen con su docencia a formar médicos en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), quienes llevan a sus países lo aprendido en Cuba.
También es un orgullo el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias, o comúnmente conocida como la Brigada Henry Reeve  que surgió como parte de la ayuda humanitaria que los médicos cubanos ofrecieron al pueblo de los Estados Unidos tras el paso del huracán Katrina en agosto del 2005, más adelante siguió dando su ayuda a Haití cuando la epidemia del cólera, en Pakistán y de nuevo en Haití cuando el terremoto, y ahora en África, con la siempre acostumbrada valentía de nuestros médicos cubanos, enfrentándose a la epidemia del ébola. 
No podía ser de otro modo, se unen la formación, humanismo, valentía, amor, internacionalismo de nuestros médicos y trabajadores de la salud junto al nombre que lleva la Brigada del gran brigadier Henry Reeve.


Henry Reeve, “El Inglesito”,  fue un brigadier estadounidense nacido el 2 de abril de 1850, en Brooklyn Nueva York y que gravó su nombre en la historia de Cuba, peleando por la independencia contra los españoles.
Henry Reeve

Héroe de la Guerra de Secesión en Estados Unidos, se incorporó en las filas del norte anti-esclavista, contra los sureños, que eran partidarios de no abolir la esclavitud. Al estallar la primera guerra de independencia en Cuba, conocida como la Guerra de los Diez Años, Reeve viajó a la mayor de las antillas, para ponerse al servicio de la causa libertaria cubana.

Las historias del “Inglesito”, como era conocido en Cuba, parecen sacadas de un cuento de fantasía. De gran inteligencia, entereza y valentía, Henry vivió un sinfín de anécdotas particulares, como aquella en la que fue fusilado, pero sobrevivió oculto entre los cadáveres de los muertos y luego huyó hacia la manigua cubana a rastras. Henry Reeve cayó en combate, a los 27 años de edad, el 4 de agosto de 1879 en Yaguaramas, hoy la provincia Matanzas de Cuba.


Con este trabajo quiero saldar parte de una deuda que tengo con los médicos cubanos.
Me rodea de muy cerca esta humana y sacrificada profesión. Mi nuera Tania, médica intensivista y docente, quien siempre está dispuesta para todos, lleva con amor tanto el cuidado de sus pacientes, la responsabilidad de su Unidad, la docencia de sus alumnos, así como el cuidado, ternura y abnegación a sus pequeños hijos y familia en general. Porque esta "profesión de lucha" como dijo Martí, se extiende más allá de cuando llevan puestas sus batas blancas. Esta profesión de lucha acompaña en todo a nuestros médicos y trabajadores de la salud en general.
La especialidad de los médicos y enfermeras intensivistas responde a cuidados intensivos a los pacientes que están críticamente enfermos.
La docencia es importante en la formación profesional

La práctica profesional de la Medicina intensiva exige dedicación a tiempo completo a los pacientes que se encuentran en esta área. Es importante en esta esfera la labor docente y de investigación. Por la rapidez que se suceden los avances científicos.
Amor, humanismo, valentía, dedicación y profesionalidad caracterizan al colectivo de la Sala de Terapia Intermedia del Hospital Docente Salvador Allende, la Covadonga.
Con este pequeño cumplido quiero hacer llegar a este esforzado colectivo,  mi amor de siempre. 
Y a todos los médicos cubanos y de Latinoamérica el homenaje que se merecen.

La doctora Tania Fernández Sordo con sus alumnos

martes, 20 de octubre de 2015

Brigadistas por el arte


"La Brigada de Instructores de Arte "José Martí" facilitará una mejor atención en todos los sentidos.” – Fidel Castro
                                             
La Brigada de Instructores de Arte “José Martí” es un movimiento juvenil y cultural que lleva la enseñanza del arte al pueblo.
La integran los instructores de arte en cuatro especialidades: música, teatro, danza y artes plásticas. La idea de formar esta Brigada surge a partir de la necesidad de organizar y continuar la labor de los instructores de arte que después de graduados iniciarían sus labores en todos los centros educacionales, casas de cultura y otras instituciones de nuestro país y a toda la comunidad de su radio de acción.
A través de talleres de creación y apreciación, directamente desde las escuelas, los estudiantes se relacionan con las diferentes manifestaciones, contribuyendo esta enseñanza a lograr que sean mejores hombres y mujeres.

El  20 de octubre del año 2004 en la primera graduación de los Instructores de Arte en Villa Clara, Fidel dejó fundada oficialmente la Brigada, y en su discurso dijo: “Con la integración a esta brigada, se consolidará la identificación de estos jóvenes con sus responsabilidades como  instructores de arte, y se encauzará el necesario vínculo que deben mantener con el movimiento artístico del país y de cada territorio en particular”.
Los miembros de la Brigada asisten a talleres metodológicos donde reciben la preparación que necesitan en su función de pedagogos del arte en las diferentes manifestaciones.
Los brigadistas se han insertado también en los colectivos pedagógicos de los centros docentes, trabajan con sus necesidades en cuanto a preparación técnica-metodológica y la formación de unidades artísticas.
Es importante la continuidad de estudios de los integrantes de la Brigada para garantizar la calidad del trabajo presente y futuro; por eso, es un aspecto que cada integrante tiene en cuenta. Para esta superación necesaria para su formación profesional se decidió abrir la Licenciatura en Educación, Especialidad Instructor de Arte que se imparte en los Institutos Superiores Pedagógicos.
“La carrera garantizará profundizar la formación humanista, profundizar la formación pedagógica, perfeccionar las habilidades artísticas en la especialidad de la que se gradúen en la Escuela de Instructores de Arte”. Con estas palabras de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro se confirma lo importante de la superación en esta labor ya que así podrá garantizar el futuro de la cultura y el arte en nuestro país.
Entre los desempeños cotidianos de esos pedagogos artísticos figuran la transformación del ambiente de la escuela, el desarrollo y sensibilidad hacia el arte en el colectivo docente, la formación de unidades artísticas, así como el trabajo comunitario que es esencial dentro de la proyección diaria de los brigadistas.

 


  La BJM tiene símbolos que la identifican en su quehacer diario.
Los colores que la identifican son, el azul y el blanco como los colores de la bandera cubana.

El logotipo respeta la tipografía y los colores del logotipo de las Escuelas de Instructores de Arte para mantener la continuidad y unión del programa de Instructores de Arte que comienza en las escuelas y termina en la Brigada. La tipografía conjuga dos tipos de letras, Arial normal y cursiva tanto minúscula como mayúscula, representando la frescura y la dinámica que debe caracterizar al movimiento.
El Himno de la Brigada tiene sus antecedentes en las primeras escuelas creadas en los años 1960. Fue escrito por Miguel Núñez un instructor de arte formado en dicho centro, profesor también de las Escuelas de Instructores de Arte de la Batalla de Ideas, actualmente fallecido.
 Himno
Somos los Instructores de Arte de la Revolución
Somos Instructores de Arte,
que luchamos en aras de un futuro mejor,
vamos a llevar a los campos,
a los montes y llanos del arte la instrucción.
Joven tú que llevas por dentro,
La verdad socialista, la doctrina de paz.
La Revolución cubana marcha
Hacia los pueblos llevando la verdad.
Somos Instructores de Arte,
Llevamos la cultura con fe y con valor,
Vamos a través de los montes
Y llevamos la enseña de la Revolución.
Los campesinos serán más libres,
sabrán del arte y su apreciación.
Y en Cuba nueva cantan alegres,
alegres por su Revolución.
Y en Cuba nueva cantan alegres,
alegres cantan jóvenes pues,
somos Instructores de Arte,
llevamos la cultura con fe y con valor.
Vamos a través de los montes.
Y llevamos la enseña de la Revolución.

 Carné del Instructor del arte. Su diseño fue creado por jóvenes instructores de arte de la primera graduación con el apoyo del Grupo Creativo del Consejo de Estado. En él se respetan los colores, la tipografía y el logotipo del movimiento.
La bandera comparte elementos formales con el identificador existente de las Escuelas de Instructores de Arte y de la propia Brigada. Es sencilla, de alto impacto visual, y resistente a las deformaciones lógicas de un soporte como este. Conjuga las dos tipografías presentes en la identidad del identificador de la Brigada de modo que subraya la lectura de las partículas referentes a Brigada y José Martí. Con los colores: Rojo Framboyán y Azul Pantone.
La BJM reconociendo el tierno y sensible trabajo que llevan a cabo sus miembros, los instructores de arte, en la formación y enseñanza, fundamentalmente de los niños, otorga el Premio Escaramujo y un Reconocimiento Especial.
El Premio Escaramujo instituido el 20 de octubre de 2010, estimula los mejores resultados de la labor artístico- pedagógica y hace alusión al título de una de las canciones del trovador Silvio Rodríguez. El escaramujo es una especie de rosal silvestre con hojas algo agudas, aunque también se denomina así a un tipo de crustáceo.

Los premiados recibirán una pieza de acrílico que representa al Escaramujo y simboliza el premio otorgado.

El Reconocimiento Especial de la BJM máximo y único galardón que otorga el movimiento con el objetivo de reconocer el afán creador de sus miembros, surgió por la necesidad de reconocer moralmente la labor de los brigadistas, la Dirección Nacional de la Brigada, el día 9 de septiembre de 2005 en reunión y bajo los preceptos expuestos en el acuerdo número 8, aprobó entregarlo todos los 18 de febrero, Día del Instructor de Arte.
 
Este 20 de octubre de 2014 celebramos el décimo aniversario de la fundación de la Brigada de Instructores de Arte “José Martí”. 
Felicitaciones a sus miembros que con su enseñanza y dedicación dejan cada día frutos de honradez, sencillez y humildad. Niños y jóvenes mejor preparados en su desarrollo artístico-creativo y con una mejor conciencia estética. Mejores hombres y mujeres del futuro con una cultura general integral.